jueves, 6 de noviembre de 2014

Magdaleniense


    core Magdaleniense Aggsbach
    Núcleo de hoja magdaleniense de Leigné les Bois (Poitou-Charentes), de 220 ​​mm de largo
    Se ha identificado un tecnocomplejo Protomagdaleniense o Badeguliense (para la Península Ibérica, Aura et al, 2012Aura y Jordá, 2013) hacia 19,500 BP (23,500–23,000 cal. BP). Ducasse (2012) considera que supone una adaptación a medios de producción más eficientes basada en la simplificación de los esquemas tecnológicos lo que proporciona a las herramientas líticas una apariencia "menos elaborada".
    Transición del Solutrense al Magdaleniense. Ducasse, 2012.
    El Magdaleniense supone el techo de la explosión simbólica y artística. Cuevas de Lascaux, NiauxCougnacRouffignac, Chauvet y Altamira. Los objetos de uso cotidiano se encuentran profusamente decorados con motivos geométricos y representaciones figurativas cuyo nivel de interpretación naturalista del mundo exterior alcanza unas cotas similares a las que pueden expresar hoy los mejor dotados de nuestros artesanos. Aumento y diversificación de las industrias lítica y del hueso.
    • El descubrimiento de la cueva magdaleniense de Chauvet, datada en 32 ka, echa por tierra la secuencia temporal de los diferentes tipos de manifestación artística.
    • La Madeleine, Vézère, Dordoña, fue reconocida a finales de 1863 por Edouard Lartet y Henry Christy. En 1864 apareció una placa de marfil con un mamut grabado. En 1926 el esqueleto de un niño de tres años con exquisita joyería de concha. En 1968, Jean-Marc Bouvier, reinicia la investigación. Yacimientos próximos: Le Placard y Villepin. La industria de pedernal es bastante homogénea; consiste en herramienta de hoja, incluyendo buriles, raspadores finales, y hojitas con dorso pasivo (backed). Los artefactos son a menudo grandes y bien ejecutados y muestran una gran cantidad de variantes sorprendentes.
    • Yacimientos líticos en Francia: Saint-Germain-la-Rivière (Gironde), Gabastou (Dordogne), Les Galinoux (Dordogne), La Fourtonie (Dordogne), Laugerie-Basse (Dordogne), Eglise d'Excideuil (Dordogne), Longueroche (Dordogne), Lestruque (Dordogne), Le Soucy (Dordogne), Moulin-de-Madone (Lot et Garonne), Verlet, La Roche-Posay (Vienne), La Goulaine (Saône-et-Loire), Les Fadets, Vilhonneur (Charente), Leigné les Bois (Poitou-Charentes), Pincevent, Verberie, Etiolles, (cuenca de París)
    • En Alemania: Andernach (Rheinland-Pfalz) Hohle Fels (Suabia)
    • La cueva rumana de Coliboaia está datada en 35-23 ka.
    • Yacimientos líticos en España: Cueva de Rascaño (niveles 5 a 3), El Juyo, Bolinkoba, Erralla, El Mirón, Ekain, Lloseta, El Pendo, Altamira, El Castillo, Tito Bustillo, Cova Matutano, Cueva de Chaves, abrigo de Peña de las Forcas (Graus, Huesca), abrigo de la Peña de Estebanvela (Ayllón, Segovia), Bajondillo (Torremolinos, Málaga), Coímbre (Asturias; David Álvarez-Alonso et al, 2015) y Cueva del Olivo (Llanera, Asturias).
    • En Portugal: Vermellosa.
    • Gorham (Gibraltar)
    • En Etiolles, la piedra remontada N103 se compone de 124 piezas, algunas de ellas láminas de más de 30 cm de longitud.
    Interpretación de los tecnocomplejos magdalenienses en diversos yacimientos. Ducasse, 2012.
    Las cuevas solutrenses y magadalenienses se localizan en un área muy limitada, puede que por motivos climáticos.

    La importancia de los recursos costeros de Europa occidental a finales del Paleolítico Superior ha sido reevaluada en los últimos años gracias a un creciente cuerpo de evidencia arqueológica, incluida la identificación de más de 50 implementos de hueso de ballena en el nivel Magdaleniense de la cueva de Isturitz (Pirineo Occidental). Jean-Marc Pétillon (2013) ha revisado los hallazgos de veintitrés yacimientos magadalenienses del lado norte de los Pirineos. En once de ellos, se hallaron un total de 109 artefactos de hueso de ballena, en su mayoría cabezas de proyectil de grandes dimensiones. Su distribución geográfica muestra que el hueso de ballena era exclusivamente de origen atlántico, y que los objetos hechos de este material fueron transportados a lo largo de los Pirineos hasta la parte central con distancias de viaje de al menos 350 km desde la costa. Este fenómeno parece haber tenido lugar durante la segunda mitad del Magdaleniense Medio y la primera mitad del Magdaleniense Tardío, ca 17,5-15 ka. Se demuestra así la existencia de una red de interacción duradera que incluía la circulación de las herramientas habituales. Además, las diferencias en las cabezas de los proyectiles de hueso entre el Magdaleniense Medio y el Superior indican un proceso evolutivo en el diseño de armas de caza.

    La dieta se hizo más variada, incluyendo alimentos más abrasivos (Sireen El Zaatari y Jean-Jacques Hublin, 2013).

    Dataciones para el Magdaleniense en Cantabria (España). González Sáinz y Utrilla, 2005.
    En Cantabria (Alejandro García-Moreno, 2014), los sitios más antiguos se encuentran comúnmente a media ladera, mientras que los más recientes se distribuyen de manera uniforme entre el fondo del valle y la media ladera. Desde los más antiguos se controla un territorio más grande, mientras que desde los más recientes hay una visión amplia de la zona inmediata. Los sitios del Magdaleniense Temprano se situaban en posiciones destacadas, que constituían un hito simbólico en el paisaje. La importancia de estos lugares disminuyó en el último Magadaleniense y en el Aziliense, cuando se habitaron sitios con especialización logística de menor tamaño, donde los recursos locales se explotaron más intensamente.
    • Aquellas poblaciones comenzaron a adoptar una dieta más variada, por lo que no era tan importante proteger el territorio y vigilar las manadas, sino que necesitaban un acceso más directo a una variedad de recursos.
    • Las comunidades se aislaron debilitándose los contactos a grandes distancias.

    Cueva de Chauvet


    Altamira, la importancia del original




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