viernes, 17 de enero de 2014

Patrones de evolución cultural durante la MSA y el PM (sapiens vs neandertales)

Steven L. Kuhn y Erella Hovers presentan las conclusiones del 145avo simposio de la la Fundación Wenner-Gren, celebrado entre el 1 y el 8 de junio 2012, en Häringe Slott, cerca de Estocolmo, Suecia. El objetivo principal del simposio fue considerar de forma independiente la evolución del comportamiento de los neandertales y la de los primeros humanos modernos (400-40 ka).

Los participantes coincidieron en que no hay pruebas concluyentes de que la evolución cultural haya seguido trayectorias muy diferentes en las distintas partes del mundo, pero aún no estamos en condiciones de evaluar y comprender plenamente los resultados de los caminos evolutivos culturales paralelos de los HAM en África y los neandertales en Europa. 
  • De acuerdo con la evidencia genética (Endicott, Ho, y Stringer 2010 ; Lalueza-Fox 2013) los neandertales y los HAM compartimos un ancestro común hace más o menos 400-500 ka. 
  • Las dos metapoblaciones estuvieron parcial o totalmente aisladas entre sí por los menos unos 300 ka (Sankararaman et al 2012).
  • Desde la separación, aumentó en cierta medida la encefalización y se produjo un gran avance cultural en ambos linajes, de forma que podemos considerarlos como el resultado de "experimentos" evolutivos paralelos que dieron lugar a comportamientos complejos, distintos para cada uno de ellos.
    • La historia de la MSA africana y el PM europeo parecen similares, con una fusión gradual de las características de comportamiento en la segunda mitad del Pleistoceno Medio (Kuhn 2013 ; Tryon y Faith 2013 ). Las características comunes tales como la tecnología Levallois es probable que representen una evolución convergente en lugar de difusión: de hecho, parece haber múltiples orígenes Levallois dentro de África y Eurasia (Villa 2001 ; White y Ashton 2003 : 605). Contrariamente a algunas caracterizaciones, tanto el MSA como el PM muestran un nivel notable de variabilidad tecnológica. Curiosamente, la variabilidad regional observada en las secuencias del PM de Eurasia no se expresa con tanta fuerza en el registro del África Oriental estudiado por Tryon y Faith (2013). Las causas puede ser:
      • El tamaño de la muestra.
      • El diferente número de tipos de hábitat (d'Errico y Banks, 2013 ), la variación ambiental y la presencia de barreras ecológicas (Hovers y Belfer-Cohen 2013 ; Tryon y Faith 2013 ). 
      • La diversidad cultural en el oeste de Eurasia también puede tener raíces cronológicas más profundas, ya que hay fuertes diferencias regionales en tecnología hace ya 400 ka. En contraste, el MSA de África parece haberse desarrollado, en todas partes, como variantes locales del Achelense.
    • Cuando se comparan los registros arqueológicos del MSA tardío y del PM, surgen contrastes más fuertes. 
      • Los yacimientos del sur de África muestran una sucesión cultural lineal durante MIS 4, con MSA 1 y 2 seguidos por Still Bay (de corta duración), Howiesons Poort y tecnocomplejos "post-Howiesons Poort". Still Bay y Howiesons Poort han recibido una gran atención en los últimos años debido a la evidencia de comportamientos "complejos" (Wurz 2013). La secuencia cultural de África meridional se ajusta a las expectativas de muchos investigadores de evolución cultural progresiva acumulativa o "trinquete cultural" (Tennie, Call y Tomasello 2009 ; Tomasello 1999 ), similar a lo que se observa en el Paleolítico Superior de Eurasia.
      • Zonas bien estudiadas del sudoeste de Europa muestran patrones evolutivos divergentes durante el final del PM. Como de la Torre et al (2013) demuestran, no hay tendencias direccionales fuertes dentro del registro del PM del norte de España durante el Pleistoceno Superior, mientras que el musteriense del suroeste de Francia muestra distinta secuencia de industrias a lo largo del tiempo (Delagnes, Jaubert y Meignen 2007 ; Delagnes y Meignen 2006 ). La presencia de trayectorias regionales muy divergentes en regiones vecinas, es un ejemplo de la naturaleza geográficamente particionada del registro europeo del PM.
      • Estas observaciones también ponen de relieve un mayor avance cultural en el MSA de África meridional. Esto plantea la cuestión de si el Still Bay y Howiesons Poort representan la primera evidencia de una evolución cultural humana acumulada, direccional, como algunos han sostenido, o si simplemente reflejan una difusión más rápida de nuevas ideas.
      • Los patrones del sur de Europa podrían ser evidencia de diferentes capacidades culturales de los homínidos para la adquisición y difusión de la información cultural, pero también podrían ser simplemente una consecuencia de los hábitats más fragmentados y poblaciones menos interconectadas. La demografía puede influir en el flujo de información cultural. Pearson (2013), también concluye que los múltiples cuellos de botella pueden explicar muchas de las características anatómicas de los neandertales mejor que los modelos de adaptación.
        • Hay razones empíricas y teóricas para creer que los neandertales vivían en densidades de población relativamente bajas. El registro arqueofaunístico (Stiner 2013) ofrece muy poca evidencia de intensificación para la subsistencia.
        • El registro arqueofaunístico del sur de África (Clark y Kandel, 2013), muestra una clara respuesta al cambio climático, especialmente evidente en MIS 4. Sin embargo, la evidencia faunística de Sudáfrica, al menos, ofrece poco apoyo a la idea de que las condiciones demográficas eran muy diferentes allí que en Eurasia.
        • En general, las similitudes en los regímenes de subsistencia en el sur de África y en Eurasia occidental son muy superiores a las diferencias aunque hay que resaltar que la variedad y elaboración de elementos de proyectil parece ser mayor en el MSA que en el PM, a pesar de que los ambientes de Eurasia producen una mayor dependencia de la caza.
          • Una posible explicación es que las dietas del PM, dependiesen de la caza mayor menos de lo que se piensa normalmente.
          • Una explicación alternativa es que los homínidos del PM, utilizasen la cooperación social u otros medios para mejorar la efectividad de la caza.
          • Por último, las condiciones demográficas inestables en Eurasia podrían haber evitado la transmisión cultural de procedimientos tecnológicos complejos.
    • A diferencia de África y Eurasia occidental, donde la tecnología lítica ofrece pruebas convincentes de cambio de la cultura y diversificación durante el Paleolítico, el registro lítico chino es muy estable desde el Pleistoceno temprano hasta el Pleistoceno tardío o incluso el Holoceno temprano (Bar-Yosef y Wang 2012). La arqueología sugiere fuertemente que esta región puede representar una trayectoria independiente en la evolución de la complejidad del comportamiento durante el Pleistoceno Superior. Recientes análisis de ADN antiguo y moderno indican que el noreste de Asia también fue el hogar de una población distinta de homínidos, demostrando aún más su independencia de "Occidente." 
  • La evolución del comportamiento de HAM y neandertales se ha evaluado utilizando una escala única, definida como el "comportamiento moderno". Los estudios tienden a centrarse en determinadas manifestaciones (adornos, herramientas de hueso, caza menor), como testimonio de lo que los individuos podrían o no hacer. Esta evidencia no es tratada de forma simétrica. En su mayor parte, las similitudes se equiparan con igualdad entre las dos poblaciones, pero las diferencias tienden a ser deducidas como deficiencias por parte de los neandertales. Los participantes consideraron equivocados los intentos de establecer la posición relativa de la MP y MSA en un solo esquema progresivo, de desarrollo que culminó en la "modernidad conductual" (Hovers 2009 a , 2009 b ; Hovers y Belfer-Cohen 2006 ; Kuhn y Hovers 2006). 
  • Los dos linajes entraron en contacto de nuevo en MIS 4 en Eurasia. El interés sigue centrado en el proceso que convirtió al HAM en el único homínido del planeta. Las diferencias o similitudes en los artefactos hallados, se utilizan para justificar o socavar las hipótesis acerca de la superioridad de comportamiento, cultural o cognitivo de los HAM.
  • Tratar las trayectorias de los neandertales y los HAM como dos vías independientes de evolución cognitiva y conductual, abre una perspectiva mucho más rica y matizada.