domingo, 10 de marzo de 2013

Homo rhodesiensis

Izquierda Sangiran 17 Homo erectus. Derecha Broken Hill.

Homo rhodesiensis, Woodward 1921

Problemas de clasificación

Entre 800-300 ka, hay un vacío de fósiles humanos en África.
Los fósiles africanos del Pleistoceno medio son muy similares morfológicamente a los humanos mesopleistocenos europeos. Aunque la mayor parte de las dataciones son dudosas, en este grupo podemos situar a los fósiles de Bodo, Eyasi, Ndutu, Salé y Broken Hill. Merced a esta similitud, muchos científicos incluyen a estos fósiles africanos junto a los fósiles del Pleistoceno medio europeo en la especie Homo heidelbergensis.

  • Rightmire o Tattersall (2011).
  • F. C Howell los reúne en un paleodemo diferenciado. 
  • Para Emiliano Aguirre (2008) están emparentados con heidelbergensis y neanderthalensis. Entre los parecidos, menciona:
    • Las cajas craneanas de contorno redondo y frente huida, bajas y largas, con occipital saliente hacia atrás y una depresión suprainíaca.
    • Órbitas grandes y redondas o casi.
    • Rostro plano por los lados, debajo y delante de los pómulos.
    • Aparato bucal macizo y prominente.

Pero la similitud morfológica es únicamente debido a su estrecha relación evolutiva, porque comparten un antepasado común muy próximo en el tiempo. En los fósiles de la línea evolutiva africana pueden observarse algunas características que darán lugar a Homo sapiens, y por lo tanto, para Woodward o Juan Luis Arsuaga, deben clasificarse como una especie distinta: Homo rhodesiensis.

En todo caso, rhodesiensis y heidelbergensis están unidos por un antepasado común muy reciente.

Bodo

Yacimientos

  • Nadung'a, lado oeste del Lago Turkana. Molar datado en 750 ka, el de tamaño más pequeño conocido en África del Pleistoceno Medio (Maddux et al, 2014).
  • Ternifine (Argelia) >0,6 Ma.
  • Bodo (Etiopía). Quizá el más antiguo- descubierto entre 1976-1981. 0,6-0,4 Ma (Clark et al, 1994). Cara casi completa y parte de las paredes laterales. Muy robusta. Orificio nasal más ancho de todo el registro fósil humano. Asociado a herramientas del achelense final.
  • Thomas Qarry I. Parte de una mandíbula (Ennouchi, 1969). Entre 1994 y 2011, se recuperaron nuevos fósiles de la unidad estratigráfica 4. Una diáfisis de fémur, varios dientes aislados, fragmentos craneales, vértebras, una mandíbula completa de un adulto y una mandíbula parcial de un niño de corta edad. ca 0,5 ka. Los artefactos achelenses recuperados responden a una producción lítica en la propia cueva. Rica en restos de fauna de mamíferos acumulados por carnívoros, incluyendo HomoDaujeard et al, 2016.
  • Thomas Qarry III. Fragmento craneal y varios dientes, asociados a industria achelense. 0,4 Ma.
  • Salé (Marruecos). Cráneo. 0,4 Ma.
  • Ndutu (Tanzania) descubierto en 1973. Fragmentos craneales relativamente delgados por lo que pudieron pertenecer a una hembra.
  • Olduvai OH11, OH22, OH23 (Tanzania). 0,3 Ma.
  • Eyasi 1 y Eyasi 2 (Tanzania) descubiertos entre 1935-38. Domínguez-Rodrigo et al, 20072008; Mehlman 1987).
  • Laynyamok. Tres dientes y un fragmento de fémur.
  • Ileret, Kenia. KNM-ER 3884 cráneo descubierto el 1976. Fémur ER 999.
  • Hopefield 1 (Saldanha, Elandsfontein, en Africa del Sur) descubierto el 1953. 27 fragmentos de la bóveda craneal, asociados a una mandíbula, industria lítica y fauna. Bóveda muy robusta, gruesa, aplastada, con relieve supraorbital continuo y poderoso y repliegue occipital prolongado. El perfil de la región occipital es anguloso. 0,3 Ma.
  • Hoedjiespunt, África del Sur. 0,3-0,2 Ma.
  • Cueva Gladysvale en el Valle Sterkfontein, Sudáfrica. Phillip Taru y Lucinda Backwell (2013) hallaron pelos fósiles humanos en coprolitos de hienas marrones (Parahyaena brunnea) datados en 257-195 ka.
Kabwe 1 (Zambia). El hombre de Broken Hill. 0,4 Ma, pero la datación es difícil. Holotipo de Homo rhodesiensis Woodward 1921Cráneo completo de gran robustez, torus supraorbital fuerte, pliegue occipital saliente. Frente deprimida, rosto prognato. 1.280 cc de capacidad craneal. Las paredes del cráneo son subverticales y no covergen con claridad hacia arriba. Paredes gruesas, pero no tanto como en erectus. Protuberancias parietales salientes. Occipital sensiblemente inclinado hacia atrás en un ángulo menos cerrado que el de erectus. Grandes órbitas oculares de contorno algo cuadrangular con grandes arcos superciliares pero no continuos como en erectus. Enorme orificio nasal triangular.
  • En el mismo yacimiento se hallaron otros dos fragmentos craneales, trozos de un maxilar y varios del esqueleto poscraneal incluyendo una tibia completa, fémur, pelvis y sacro, datados entre más de 0,3-0,21 Ma.
Las características craneales recuerdan las de los neandertales, pero las proporciones corporales son más parecidas a las del sapiens.


El Hombre de Broken Hill
Enlaces:
  • Clark, J. Desmond, et al. "New studies on Rhodesian man" The Journal of the Royal Anthropological Institute of Great Britain and Ireland 77.1 (1947): 7-32 
  • Klein, Richard G. "Geological antiquity of Rhodesian man." (1973): 311-312. 
  • Stringer, Christopher B. "An archaic character in the Broken Hill innominate E. 719." American Journal of Physical Anthropology 71.1 (1986): 115-120 
  • Rightmire, Philip G. "The human cranium from Bodo, Ethiopia: evidence for speciation in the Middle Pleistocene?." Journal of Human Evolution 31.1 (1996): 21-39. 
  • Carretero, Jose Miguel, et al. "A partial distal humerus from the Middle Pleistocene deposits at Bodo, Middle Awash, Ethiopia." Anthropological Science 0 (2008): 0807280042.