sábado, 1 de junio de 2013

Separación de clados según evidencias moleculares

Los datos moleculares reconocen la estrecha vinculación genética entre chimpancés y humanos y revelan que la clasificación tradicional no refleja la genealogía.

Apoyándose en los avances moleculares a partir del estudio de diferentes proteínas presentes en la sangre, en los años sesenta, Morris Goodman propuso incluir dentro de los homínidos a todos los grandes simios actuales debido a que las evidencias apuntaban a una mayor proximidad genética entre gorilas, chimpancés y humanos, que la que éstos mostraban con los orangutanes. Ruvolo es un buen representante de esta tendencia

La familia Hominidae, englobaría dos subfamilias.
  • Por un lado la Hilobatidae que quedaría igual, con gibones y siamangs.
  • Por otro, la Homininae en la que habría dos tribus diferentes:
    • Pongini (orangutanes).
    • Hominini, con dos subtribus
      • Gorillina (gorilas)
      • Hominina con humanos y chimpancés (Cela-Conde, 2002; Cela y Ayala, 2001; Gyenis, 2002; Lewin y Foley, 2004; Lewin, 2005).


Ruvolo. Clasificación de los hominoideos.
Goodman et al. (1998) dieron a la línea humana la categoría de sólo un subgénero (Homo homo) compartiendo el género Homo con los chimpancés (Homo pan). Por su parte, Watson, Steal y Penny (1998) incluyeron también a los gorilas dentro del género Homo (Homo gorilla).

Estas taxonomías sitúan a humanos y chimpancés en la misma tribu, a pesar de que existen grandes diferencias en sus respuestas adaptativas, mientras separan a chimpancés y orangutanes, que comparten bastantes rasgos en términos de adaptación.



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