martes, 13 de octubre de 2015

Abric Romaní

Localización de Abric Romaní. Allué, Solé y Burguet-Coca, 2016.

Ubicación

En la vertiente norte del acantilado de travertínico de La Cinglera del Capelló, en el municipio de Capellades, unos 50 kilómetros al oeste de Barcelona. Se encuentra a 350 m sobre el nivel del mar y 60 m por encima del nivel actual del río Anoia. Constituye un lugar de paso privilegiado utilizado habitualmente por las poblaciones humanas en sus desplazamientos.

Plano de Abric Romaní. Josep Mª Prats. 

Descubrimiento

Fue utilizado como cantera en los siglos XVI-XVII. Desde finales del XVIII y hasta 1840 fue lugar de enterramiento y posteriormente fosa común de animales.
El yacimiento arqueológico fue descubierto el día 9 de agosto de 1909 por un industrial papelero y naturalista de Capellades, Amador Romaní y Guerra, en el marco de una prospecciones arqueológicas en los Cingles del Capelló.
Primero con el apoyo y la dirección científica del Instituto de Estudios Catalanes y después por su propia cuenta, Romaní desarrolló una serie de campañas de excavación que constituyen la primera fase de intervención en el yacimiento.

Estratigrafía de la pared este del Abric Romaní.
1, Cinglera del Capelló - Pared del Abric Romaní
2. Bloques caídos de la cornisa.
3. Estalagmitas y estalactitas.
4. Niveles arqueológicos.
5. Grandes discontinuidades que separan los niveles deposicionales.
Arteaga et al, 2001.

Descripción

Es un gran abrigo cuya secuencia estratigráfica comprende casi 20 m de potencia, resultado de diferentes procesos y ambientes sedimentarios estructurados por formaciones traverníticas producto de la deposición del carbonato cálcico contenido en el agua, con un elevado ritmo de sedimentación. Las dataciones efectuadas por medio del método del uranio-torio sitúan este registro estratigráfico entre hace 79-40 ka. Dentro de esta secuencia, hasta el momento se han constatado 27 niveles arqueológicos, catorce de los cuales han sido excavados a lo largo de las diferentes fases de excavación. Todos ellos pertenecen cronoculturalmente al PM (Homo neanderthalensis) con la excepción del primer nivel, que presenta un registro del PS.

Los niveles superiores de la secuencia (A, B, C, D y E) fueron fruto de las primeras excavaciones. En todos los niveles arqueológicos se han documentado hogares. La unidad K fue la primera que se pudo excavar en todo el nivel.

  • Nivel arqueológico A. Es el único nivel arqueológico perteneciente al Paleolítico Superior.
  • Niveles B al F-G (hace ca 40-45 ka), aunque el nivel E es el más representativo, ya que cuenta con un número de efectivos sensiblemente superior al resto. Paleolítico Medio.
  • Niveles H al J (hace ca 45-50 ka). Paleolitico Medio. El nivel J proporcionó un número muy elevado de hallazgos líticos.
  • Nivel K. Datado por series de dataciones por U/Th entre hace 52,3-52,2 ka. Fue excavado entre 1996-1999. En laboratorio se identificaron tres subniveles (Ksup, K, Kinf), aunque únicamente el K muestra continuidad en toda la superficie del abrigo. El registro arqueológico recuperado asciende a 4.340 restos óseos y líticos. Se han documentado 47 hogares que se distribuyen formando un eje longitudinal con respecto a la pared del abrigo.
    • Se interpreta como una ocupación continuada o con interrupciones temporales breves, en las que se desarrollan episodios de procesado y consumo de animales. 
  • Nivel L. Excavado entre 1997-2000, con una superficie de 260 m2. Durante los trabajos de excavación se identificaron en ciertas zonas del abrigo diferentes subniveles, que se denominaron Lsup y L. El subnivel L se identifica en toda la superficie del nivel, mientras que Lsup se documenta sólo en algunas zonas, como la parte sureste, y la zona norte teórico o Coveta Ripoll. Los restos líticos ascienden a 1.191 de diferentes materias primas de origen local, siendo el sílex la más abundante. Los restos óseos identificados ascienden a 136, un 13,6% del total. No están presentes restos de carnívoros. La fracturación antrópica se ha identificado en escasos elementos. Por el contrario, un número importante de restos presentan evidencias de cremación. Se han identificado un número mínimo de 23 hogares. La base del nivel L se ha datado en hace 52.2 ± 1.6 ka.
    • Se interpreta como el resultado de ocupaciones breves, donde en las distintas zonas del espacio se combinan acciones de distinta naturaleza (procesado de animales, configuración de instrumentos líticos). 
  • Nivel M. Excavado entre 1999-2004, con una superficie de 247 m2. En los trabajos de excavación se identificaron tres subniveles denominados Msup, M y Minf. El subnivel M se identifica en toda la superficie, mientras que Msup sólo se identifica en la zona norte en la Coveta Romaní y Coveta Ripoll, y alguna zona concreta en la parte central. Minf muestra una mayor continuidad por todo el nivel. Toda la unidad estratigráfica presenta una potencia máxima de 44 cm. La materia prima más utilizada es el sílex. Las materias primas proceden de los alrededores del abrigo. Los estudios funcionales indican que los restos fueron utilizados en distintas actividades, especialmente en el procesamiento de esqueletos. El número de restos óseos ascienden a 7.656, de los cuales se han identificado 554. Muy pocos corresponden a carnívoros. La cremación es la actividad que más ha afectado a los huesos.Tanto en los huesos quemados como fracturados se identifican marcas de corte correspondientes a descarnación. Los 37 hogares identificados se localizan por toda la superficie del abrigo, aunque se observa una distribución preferencial en la parte más próxima a la pared. El techo del nivel M se ha datado en hace 54.9 ± 1.7 ka.
    • Se interpreta como el resultado de eventos de carnicería y consumo de animales durante una ocupación continuada.
  • Nivel N, excavado en 2003-2004 en una superficie de unos 75 m2. Se ha datado por series de Uranio en hace ca 55 ka. Tiene un espesor máximo de 10 cm. Se han identificado 18 hogares, 202 fragmentos de dientes y huesos con marcas de corte y fragmentación para extraer la médula. Varios huesos presentan señales de cremación. Se han recuperado 542 objetos líticos, predominantemente de silex local. Están ausentes varias fases de la cadena operativa. Se encontraron evidencias de estructuras de madera.
    • Probablemente se formó un periodo corto.
Situación de las estructuras de combustión en el nivel O. Carrancho et al, 2016.
  • Nivel O. Excavado entre 2004-2013. Se recuperaron 9.299 restos faunísticos, resultado de la actividad cinegética de los neandertales y 109 macrorrestos vegetales. Asimismo, 23.393 restos líticos, principalmente de sílex y 63 estructuras de combustión. Se distinguen tres subniveles, aunque no en todos los sectores.
    • El nivel Oa es el resultado de un asentamiento de corta duración. Está  formado por seis acumulaciones, de diferente funcionalidad: doméstica, dormitorio y talla.
    • El nivel Ob es el resultado de varios asentamientos de larga duración, alternando con otros más breves. De las seis acumulaciones, cuatro funcionaron de forma sincronica y responden a distintas funcionalidades. Un área con pocos artefactos líticos y gran número estaba especializada probablemente en el cocinado.
    • El nivel Oc ha proporcionado muy pocos restos.
  • Nivel P. Escasos restos de fauna que indican ocupaciones muy breves. Herramientas en sílex de tipo laminar, por vez primera en toda la secuencia. Una veintena de hogares de pequeñas dimensiones.
  • Nivel Q. Datado en hace unos 60 ka. De escasa potencia, con una superficie de 250 m2, ha proporcionado unos 5.000 restos líticos y 7.000 de fauna, sobre todo de caballo, ciervo y cabra, que podrían proceder de una ocupación intensa, una cabaña neandertal con numerosos hogares.
Ubicación y estratigrafía de Abric Romaní. Picin et al, 2014.

Excavaciones y Estudios

  • 1909-1930. La primera intervención fue patrocinada por el Institut d’Estudis Catalans y dirigida de forma nominal primero por Norbert Font i Sagué y tras su muerte en 1910 por Lluís Maria Vidal, aunque el verdadero jefe de campo fue Amador Romaní. Las excavaciones sistemáticas se prolongaron hasta 1911, momento en que el I.C.E. dejó de patrocinar los trabajos. No obstante, Amador Romaní continuó excavando de manera esporádica hasta su muerte en el año 1930.
    • Los niveles A-D fueron casi totalmente removidos y se realizaron varios sondeos. Fruto de estas excavaciones son la descripción estratigráfica y la excavación del único nivel que corresponde al Paleolítico Superior.
    • Romaní realizó varios sondeos: 
      • Pozo I, en la parte izquierda de la Coveta Sur (conocida en hoy en día como Coveta Ripoll o Lóbulo 3) de forma rectangular y unas dimensiones de 5x4 m, hasta alcanzar la pared del abrigo.
      • Pozo II, en el extremo oriental del abrigo, de 6 m de diámetro y 4 de profundidad. 
      • Pozo Romaní. En la base del anterior, sondeo de planta circular de 1,6 m de diámetro y 8 de profundidad.
    • Se recuperaron restos líticos y óseos, de los que se conserva una pequeña colección.
  • 1956-1962. Eduardo Ripoll continuó las excavaciones, realizando varios sondeos en el centro del abrigo, con el patrocinio del Servicio de Investigaciones Arqueológicas de la Diputación Provincial de Barcelona. En 1959 participa George Laplace y en 1961 Henry de Lumley.
    • La limpieza y excavación de una cata en la parte central del yacimiento, entre los testimonios.
    • Pozo III. Sondeo estratigráfico en el extremo occidental del abrigo.
    • Trinchera Ripoll. Excavación de una trinchera en forma de “L” que parte del extremo sur del Pozo I.
    • Se han extraviado todos los materiales recuperados. 
  • 1983-1988. La excavación corrió a cargo de un equipo del Centre de Recerques Paleo-Eco-Socials de Girona, bajo la dirección de Eudald Carbonell, Artur Cebrià y Rafael Mora.
    • Limpieza total de la superficie y acondicionamiento del abrigo, para su excavación mediante la instalación de una cuadrícula aérea permanente, y de una cubierta en el yacimiento.
  • 1989 hasta la actualidad. Excavaciones a cargo del Area de Prehistoria de la Universitat Rovira i Virgili y actualmente dentro del IPHES, bajo la dirección de Eudald Carbonell.
    • Se profundiza en el Pozo Romaní.
    • Creación de un programa de dataciones.
    • Estudio del marco geomorfológico de la zona y el análisis de la dinámica sedimentaria del yacimiento. 
    • Excavación en extensión de toda la superficie del abrigo alcanzado los 300 m2. El nivel K es el primero que se excava sin estar afectado por trabajos anteriores.
    • Se comprueba la existencia de hogares y se recuperan restos líticos y de madera y óseos.
Abric Romaní. Perfíl topográfico del área. Allué, Solé y Burguet-Coca, 2016. Modificado de Vallverdú et al, 2012.

Bibliografía

Recursos web