viernes, 24 de enero de 2014

El MSA en África del Este, el patrón arqueológico del Out of Africa y el origen del comportamiento moderno

Yacimientos de la MSA de África Oriental
Christian A. Tryon y J. Tyler Faith utilizan el registro arqueológico de la MSA de África Oriental para caracterizar el comportamiento de las poblaciones de homínidos, incluidos H. sapiens y otras poblaciones arcaicas. La comparación con las regiones vecinas permite entender mejor el patrón y la diversidad arqueológica e innovación durante el Pleistoceno Medio y Superior, en el momento de origen de H. sapiens, la migración Out of Africa y el comportamiento moderno.

Según sus conclusiones:
  1. El registro MSA de África oriental es muy variable. Representa el resultado a largo plazo de una serie de adaptaciones locales realizadas por las poblaciones del Pleistoceno Medio y Superior.
  2. No contiene elementos tipológicos y tecnológicos que se deriven de la relación con otras regiones. Algunas de las similitudes con otras regiones probablemente representan comportamientos análogos (por ejemplo, el origen y la difusión de la tecnología Levallois), mientras que otros pueden de hecho ser homólogos, como las "recetas" de comportamiento que definen la tecnología Nubia Tipo 1.
  3. Los cambios en el tiempo pueden ser el resultado de movimientos de población sutiles o estar relacionadas con el cambio en el medio ambiente y no con la innovación. 
  4. La variabilidad observada del registro de la MSA de África Oriental reduce su utilidad en la identificación de cualquier tipo de marcador arqueológico de dispersiones Out of Africa.
  5. Los elementos vinculados al comportamiento moderno se calibran temporal y geográficamente y de ahí la dificultad de concretar un origen temporal y espacial.

Conjuntos del MSA en África del Este

La densidad de yacimientos es muy baja, y en muchas zonas geográficas no hay presencia. Disponemos de pocas dataciones radiométricas, y hay pocas cuevas u otras secuencias profundamente estratificadas; gran parte del registro africano oriental consiste en yacimientos al aire libre. Los sitios arqueológicos se distribuyen de manera desigual entre las diferentes zonas ambientales o biogeográficas definidas por la flora y fauna endémicas. La mayoría de los yacimientos se localizan en la zona de Somalia-Masai (White 1983), una sabana seca. Los datos faunísticos de sitios de la MSA africana oriental muestran consistentemente la ocupación de hábitats de pastizales. Algunos sitios se encuentran en la zona de transición del bosque del este a lo largo de la costa del Océano Índico, el mosaico regional del Lago Victoria, o cerca del ecotono entre la zona Somalia-Masai y áreas dispersas del altiplano afromontano.
  • Gademotta Formation
    • ETH72-8B. >276 ka.
    • ETH72-7B, ETH72-1. ∼183 ka.
    • ETH72-6, ETH72-9. <183 ka.
    • ETH72-5. <183 ka.
  • Kapthurin Formation. Ofrece la mejor secuencia estratigráfica para mostrar la naturaleza de la aparición de las tecnologías MSA (McBrearty y Tryon 2006; Tryon 2006; Tryon y McBrearty 2006; Tryon, McBrearty y Texier 2005). Conjuntos con puntas y pequeños núcleos levallois están interestratificados con otros con cuchillas, lo que sugiere que las tecnologías achelenses y MSA se superponen temporalmente dentro de la misma región geográfica (~ 150 km2).
    • Site Koimilot Locus 1. 250-200 ka.
    • Site Koimilot Locus 2. 250-200 ka.
  • Kibish Formation
    • Member I, site KHS. 204-195 ka.
    • Member I, site AHS. 204-195 ka.
    • Member II/III, site BNS. 123-98 ka.
  • Muguruk Formation
    • Member 2, Ojalla Industry.170- >10 ka.
    • Member 4, Pundo Makwar Industry. 170- >10 ka. 
    • Member 6, Pundo Makwar Industry. 170->10 ka. 
  • Kapedo Tuffs. 135-123 ka
  • Eyasi Beds. 132- ≥88
  • Mtongwe, Locality KY-55 East.
    • Lower Group. <125? ka.
    • Middle Group. <125? ka.
    • Upper Group.  <125? ka.
  • Ardu Beds
    • B (base), Aduma site A1. 100-80 ka.
    • B, Aduma sites A4, A8, A8A, VP 1/1, VP 1/3. 100-80 ka. 
    • B/C contact, Aduma site A5. 100-80 ka. 
  • Wasirya Beds, Rusinga Island. 100-38 ka. 
  • Midhishi 2
    • LSU VI. 90-40 ka.
    • LSU V. 90-40 ka.
    • LSU IV. 90-40 ka.
    • LSU III. >40-19 ka.
  • Porc Epic. 79-33 ka.
  • Prolonged Drift (GrJi11). 72-30 ka.
  • Mumba, Tanzania. La secuencia estratigráfica sugiere un cambio gradual en la frecuencia de artefactos y con ello de las tipologías. Elementos con cara pasiva persisten en números bajos, coincidiendo con una reducción en la frecuencia de los núcleos y las puntas Levallois y un mayor uso de la percusión bipolar para la producción de escamas entre 68-~ 30 ka (Eren, Diez-Martin, y Domínguez-Rodrigo 2013; Gliganic et al. 2011; Marks y Conard 2008; Mehlman 1989 , 1991). La naturaleza del cambio es tal que la atribución al MSA o LSA es incierta (Diez-Martín et al. 2009).
    • Bed VI-B (Sanzako Industry) >68 ka.
    • Bed VI-A (Kisele Industry). 68-60 ka.
    • Bed V (Mumba Industry). 60-50 ka.
    • Bed III lower (Nasera Industry). 40-30 ka. 
  • Nasera
    • Levels 12−25 (Kisele Industry). 55- >26 ka.
    • Levels 8/9–11 (Mumba Industry). 26->18 ka.
    • Levels 6–7 (Nasera Industry). 26->18 ka.
  • Enkapune ya Muto, Kenya. 55- ~ 40 a 55 ka. MSA basal con Levallois y métodos discoidales de producción de escamas y piezas con cara pasiva  raras. Está cubierta por una industria atribuida a la LSA dominado por la producción de grandes hojas (~ 7 cm) y microlitos con cara pasiva, a su vez cubierta por una industria con abundantes microlitos (~ 2-5 cm), técnicas MSA de reducción de núcleos y cuentas de cáscara de huevo de avestruz (Ambrose 1998).
  • Mochena Borago
    • Lower T-group. 53-45 ka.
    • Upper T-group. 45-43 ka.
    • S-group. 43 ka.

Características

  • Las puntas Levallois se encuentran presentes en varios lugares del África Oriental, en una frecuencia a menudo mayor que la de algunos sitios levantinos (Hauck 2011; Hovers 2009: 217). El método Nubio Tipo 1 es una variante de punta Levallois que se distingue por dos escamas preparatorias alargadas retiradas desde el extremo distal del núcleo. Estos núcleos son frecuentes en el norte, en el valle del Nilo y hacia el este, en algunas partes de la Península Arábiga (Rose et al, 2011; Van Peer 1992, 1998), lo supone una de las evidencias arqueológicas más fuertes de conexión entre África y Arabia en el Pleistoceno Superior. Los núcleos Nubios Tipo 1 se encuentran en el este de África en los sitios en o cerca de los márgenes de la cuenca del Nilo, incluyendo K'one y Aduma en Etiopía (Kurashina 1978;. Yellen et al 2005) y la Isla de Rusinga en Kenya (Tryon et al, 2012). Otros métodos Levallois, como el utilizado para la producción de hojas en algunos lugares de Sudáfrica (Wurz 2002 , 2013), no se encuentran en el este de África. Los métodos no-Levallois están muy extendidos en los conjuntos MSA.
  • Junto con el uso frecuente de la tecnología Levallois, las puntas son un elemento definitorio de la MSA. Las puntas en los conjuntos del África oriental son muy variables en tamaño y forma. Muchas puntas fueron enmangadas y probablemente utilizadas en lanzas, dardos, o incluso flechas (Brooks et al, 2006; Donahue, Murphy, y Robbins, 2002-2004; Shea, 2006 b; Van Peer, Rots y Vermeersch 2008 ; Waweru 2007). Otras fueron utilizadas como herramientas de corte.
  • Aunque se usan para definir la tecnología de la MSA, las puntas y de hecho todas las formas retocadas son raras en los conjuntos de la MSA. En algunas zonas, la frecuencia de retoque está directamente relacionada con la presencia de las materias primas de grano fino. A pesar de su relativa escasez, tres clases de herramientas son importantes para la comprensión de la tecnología lítica MSA.
    • Herramientas de trabajo pesado.
      • En varios conjuntos hay presencia de "herramientas pesadas" (sensu Clark 2001) como por ejemplo, picos. Estas herramientas también se encuentran en otras industrias achelenses o regionales anteriores o complejos industriales, como el sangoense y es probable una retención de tecnologías del achelense.
    • Raspadores.
      • La mayoría de los raspadores africanos olduvaienses, achelenses y de la MSA se caracterizan por un retoque raro e irregular. Sólo en conjuntos de la MSA algunas formas de rascador parecen mostrar bordes retocados continuos, una diferencia en la forma que puedan deberse a la extensión del uso de vida de los implementos con mango a través del afilado (Keeley 1982).
    • Piezas con cara pasiva (backed).
      • Estas piezas aparecen primero en los sitios del MSA tardío de África Oriental. Son escamas o láminas con un borde lateral despuntado (cara pasiva) por abrasión o percusión directa. Las comparaciones con ejemplos históricos (Clark, Phillips, y Staley 1974), el trabajo experimental (Clark y Prince 1978 ), y las huellas raras de ocre probablemente utilizadas como lentisco (Ambrose 1998) sugieren que la cara pasiva se utiliza para facilitar el enmangamiento en un eje de madera ranurada (por ejemplo, Villa y Soriano 2010). En África Oriental, las piezas con cara pasiva más antiguas (130-~120 ka) se hallaron en Deighton's Cliff, Kenia (Ambrose y Deino 2010).
  • El ocre (u otros pigmentos minerales) y las piedras de moler, son dos elementos clave de la MSA. Estas dos clases de artefactos suelen hallarse en los mismos conjuntos, lo que sugiere una asociación funcional. El ocre se ha hallado en algunos pedruscos, como en la Formación Kapthurin y Enkapune ya Muto, en Kenia (Ambrose 1998; McBrearty y Brooks 2000). El yacimiento GnJh-15 de la Formación Kapthurin es la aparición más temprana reportada en África oriental (500-284 ka) asociada a un conjunto lítico achelense o de la MSA. Las piedras de moler pudieron utilizarse también para procesar semillas u otro material vegetal con menos visibilidad arqueológica. Mercader (2009) informa de almidón en muelas y otras herramientas de Ngalue, Mozambique, lo que sugiere el procesamiento de semillas de hierba hace ~105 ka. Para Kuhn y Stiner (2001), la aparición de las muelas para el procesamiento de semillas en conjuntos de la MSA implica un cambio en la ecología alimentaria de las poblaciones de homínidos.

Variabilidad del registro arqueológico

Los análisis comparativos de los datos del África oriental sugieren que los conjuntos de un solo sitio son más similares entre sí de lo que son a los de otros sitios (sin importar la distancia geográfica), haciendo hincapié en la alta diversidad entre estos sitios y la dificultad de identificar un patrón tipológico o tecnológico. La geografía jugó un papel en la conducción de la variabilidad de los conjuntos, pero su efecto fue mínimo. Las interacciones a largo plazo entre los entornos físicos y sociales, los factores locales (calidad y abundancia de la materia prima, tamaño de las redes de intercambio de información, etc.) fueron en cambio una fuerza dominante.
La tecnología Levallois, en el este de África, es altamente variable, con muchas de las combinaciones de preferencial o recurrente con unidireccional, bidireccional y centrípeto en múltiples yacimientos.

Relación con otras regiones

Los elementos que componen el kit de herramientas del MSA se encuentran también en otros sitios contemporáneos de África y Eurasia, por lo que es difícil dibujar las dispersiones de homínidos desde África Oriental.
  • Todos los primeros fósiles de H. sapiens (helmei, idaltu, rhodesiensis) procedentes de África oriental están asociados a artefactos de la MSA. Es poco probable que sapiens fuese el autor exclusivo de la tecnología lítica MSA. Los yacimientos MSA más antiguos de África Oriental son por lo menos 70 ka más antiguos que el fósil más antiguo de sapiens (Morgan y Renne, 2008). Los primeros fósiles de H. sapiens y las poblaciones que representan son muy variables, y no hay todavía un consenso sobre la forma de dividir esta variabilidad (Gunz et al. 2009 ; Pearson 2008 ; Trinkaus 2005). Teniendo en cuenta la posible presencia de taxones ancestrales y hermanos (por ejemplo, Hammer et al 2011;. Lachance et al 2012), la variabilidad del MSA probablemente encapsula el comportamiento de múltiples poblaciones de homínidos de diferentes afinidades taxonómicas.
  • Clark ( 1993 ) y McBrearty y Brooks ( 2000 ) han hecho hincapié en la variación geográfica de las puntas MSA a escala subcontinental. El Lupembiense es una de las variedades regionales más diferenciadas, caracterizado por grandes puntas lanceoladas delgadas (> 10 cm). Definido a partir de yacimientos en el centro de África, los lanceolados lumpembienses se encuentran hacia el este hasta la región del Lago Victoria en Kenia. Por su gran tamaño, se atribuyen al MSA temprano, en consonancia además con las estimaciones por series de uranio de 270-170 ka para los conjuntos de Zambia (Barham 2000 ). Formas similares se encuentran tan al oeste como Malí (Soriano et al 2010) y tan al sur como Botswana (Coulson, Staurset, y Walker 2011), lo que reduce su utilidad como una forma de artefactos regional única.

Cambios en el tiempo

Los conjuntos del MSA tardío difieren de los sitios del MSA temprano por la presencia más frecuente de cuentas, ocre, piezas con cara pasiva, núcleos bipolares, cuchillas, piedras de moler, y yunques, lo que sugiere importantes cambios de comportamiento. La aparición y desaparición de las tecnologías de MSA son procesos más que eventos.
  • El solapamiento entre las estimaciones de edad para los primeros conjuntos MSA y los últimos sitios achelenses apoya la hipótesis de un tiempo prolongado de cambio. Gademotta, es el sitio más antiguo de la MSA (> 276 ka). Los artefactos achelenses más jóvenes se recogen de la superficie del Miembro Herto de la Formación Bouri de Etiopía, que data de ~ 154-160 ka (Clark et al. 2003 ), y en el material in situ data de ~ 125 ka (Abdur, Eritrea; Bruggeman et al 2004 ; Walter et al 2000). Aunque las  dataciones de estos conjuntos achelenses son imprecisas,  todo sugiere un solapamiento de tecnologías achelenses y MSA en el este de África entre 150-~100 ka.
  • El final de la MSA fue al parecer un proceso gradual y complejo, con la aparición de la LSA a partir de raíces locales de tecnologías MSA.
  • Varios elementos del MSA encuentran su primera expresión en el Achelense (Johnson y McBrearty 2010; Leakey et al 1969; McBrearty 1999; Tryon 2006).
  • Independientemente de su función, la longitud promedio de las puntas del MSA temprano es significativamente mayor que la del MSA tardío. Esta diferencia puede reflejar los cambios en la función de la herramienta, incluyendo la evolución de la tecnología de proyectiles.
  • En comparación con otras regiones de África, las poblaciones del África oriental respondieron a los cambios ambientales con modificaciones de menor importancia (Blome et al, 2012).  Ambrosio (2001) sugiere que los homínidos de la cuenca del Lago Nakuru/Naivasha de Kenya, rastrearon los límites del ecotono, ya que cambiaron de cota con el cambio ambiental.
  • En la zona del Lago Victoria, hay evidencia de que los homínidos se desplazaron hacia el oeste durante las condiciones secas.

Marcadores arqueológicos de las dispersiones Out of Africa

Algunas de las formas de artefactos que subyacen al cambio tecnológico en el MSA tardío, se han sugerido como marcadores de dispersiones de población de fuera de África (Mellars 2006), aunque las poblaciones de neandertales inventaron elementos similares durante el mismo intervalo (d'Errico y Stringer 2011).
El alto grado de variabilidad característico de la tecnología lítica del MSA de África Oriental, limita nuestra capacidad de identificar una señal arqueológica que una a estas poblaciones con las que migraron fuera de África. Este problema se ve agravado por el hecho de que muchos de los elementos técnicos utilizados para la fabricación de artefactos ya estaba presente en el achelense. Esta fundación tecnológica común hace probable la invención independiente de las formas concretas. 
  • La evidencia de comportamiento simbólico en Qafzeh es anteriores a la evidencia comparable más antigua de África por lo menos en 40 ka (Bar-Yosef Mayer, Vandermeersch, y Bar-Yosef 2009; Hovers et al 2003; Taborin 2003; Vanhaeren et al, 2006). Puede que la razón de que el HAM en el Levante Mediterráneo fabricase un conjunto similar de artefactos a de los neandertales sea que ello representa una estrategia de comportamiento exitoso para esa zona.
  • Rose (2004) y Armitage et al (2011) utilizaron la presencia de herramientas bifaciales en la Península Arábiga para vincular los registros africanos árabes y africanos orientales. Sin embargo, el tamaño de la muestra es pequeño, y los bifaces han aparecido independientemente varias veces en diferentes áreas. Rose et al (2011) demostraron fuertes similitudes tecnológicas en los detalles específicos de preparación del núcleo y la producción de puntas Levallois por el método Nubio Tipo 1. Estos núcleos se encuentran en gran medida en los sitios en el valle del Nilo y su cuenca de drenaje en el noreste de África y en Omán datados en un intervalo relativamente húmedo durante el último interglacial (~106 ka). Múltiples líneas de evidencia demuestran una dispersión contemporánea de la flora y la fauna de África oriental (revisados ​​en Rose et al, 2011). Las poblaciones iniciales en Arabia pueden reflejar simplemente una expansión dentro del mismo ambiente. Hacia ~ 55 ka, los conjuntos de la Península Arábiga carecen de núcleos Nubios Tipo1 y sugieren en cambio el desarrollo de variantes regionales distintas en Arabia y África tras el cambio ambiental (Delagnes et al. 2012).
  • Del mismo modo, aunque los primeros fósiles europeos de H. sapiens tienen proporciones corporales tropicales asociadas a un origen africano reciente (Pearson 2000), no hay características del Auriñaciense o industrias del Paleolítico Superior posteriores que sugieran un enlace tecnológico con África. 
  • El registro temprano de Australasia carece también de afinidades tecnológicas con la MSA africana. El HAM fue el primer homínido en Australia, y la fauna y flora características de ese continente representan un cambio dramático en el entorno físico, lo que tal vez explique por qué el registro arqueológico de esa zona es muy diferente.
  • No encontramos una firma arqueológica Out of Africa, porque el registro africano oriental representa adaptaciones al ambiente único de la región; con nuevos entornos sociales y físicos encontraremos nuevos patrones arqueológicos.

La MSA de África Oriental y el origen del comportamiento moderno.

El énfasis en los factores sociales y ambientales cambia nuestras expectativas en la búsqueda de los orígenes del comportamiento moderno. Si los patrones varían con los diferentes entornos sociales y físicos, entonces deberíamos esperar una calibración temporal y espacial en la expresión de los elementos vinculados al comportamiento moderno. Esto es consistente:
  • Con la irregular distribución temporal-espacial de las huellas arqueológicas asociadas a la modernidad (d'Errico 2003; d'Errico y Stringer 2011; Habgood y Franklin 2008; McBrearty y Brooks, 2000; modelo cultural de d'Errico y Stringer ( 2011 ); modelo de mosaico policéntrico de Conard, 2008).
  • Con un origen biológico africano para nuestra especie, y un origen euroasiático para el Auriñaciense (Mellars 2006).
  • La presencia en yacimientos neandertales de algunos comportamientos clásicamente relacionados con los humanos modernos (d'Errico y Stringer 2011).
Como muchas herramientas de piedra se utilizan en la caza y el procesamiento de los alimentos, los cambios en la dieta deberían reflejarse en la composición conjunto lítico. La evidencia directa de la dieta de los homínidos de África oriental, es escasa. En la actualidad no hay evidencia directa de consumo de plantas en los yacimientos de la MSA del África oriental. La explotación de ambientes costeros se demuestra por los artefactos de la MSA incrustados en un arrecife costero de la costa de Eritrea (~ 125 ka; Walter et al, 2000) y en una secuencia de artefactos MSA sin fecha pero bien estratificada en dunas costeras en Mtongwe, Kenia (Omi 1984 , 1986 , 1988 , 1991). A pesar de la importancia de los ambientes costeros para muchos escenarios de dispersión fuera de África, estos dos sitios proporcionan la única, aunque escasa, evidencia.

La explotación de grandes mamíferos está documentada en una pequeña muestra de yacimientos. Las piezas consistían en una variedad de ungulados grandes y pequeños y los elementos cárnicos más valiosos se transportaban selectivamente a los campamentos centrales para su procesamiento y consumo.

Las distancias a las que se transportaron las materias primas de piedra proporcionan la mejor estimación empírica de la magnitud de los paisajes físicos y sociales familiares. En comparación con los homínidos del achelense,  los grupos que fabrican artefactos MSA utilizan rocas de grano más fino, sobre todo obsidiana, con más frecuencia (Féblot-Augustins 1990; Merrick, Brown, y Nash, 1994). Durante el achelense, las distancias eran inferiores a 60 km, mientras que en el MSA del este de África, las distancias superaron los 300 km. Este aumento sugiere paisajes físicos y sociales expandidos en los que los artefactos de piedra fueron transportados por recolectores de gran movilidad y/o transferidos a través del intercambio. Los hábitats abiertos están asociados con mayores distancias de transporte.

Los cráneos de homínidos con marcas de corte o pulido procedentes del Miembro Herto de la Formación Bouri, Etiopía (154-167 ka) representan el único ejemplo de tratamiento peri o post-mortem en los yacimientos de la MSA del África oriental (Clark et al, 2003; White et al 2003).

Las cuentas son la prueba directa más antigua de ornamentación personal en los conjuntos de África oriental. Hay pocos ejemplos claros de uso de cuentas por los homínidos de la MSA en el este de África, y en todo caso es un fenómeno relativamente tardío.

Enlace
Middle Stone Age, MSA o Modo 3
Teorías sobre la aparición del comportamiento moderno 
La Gran Migración y las evidencias genéticas