miércoles, 6 de abril de 2016

Un estudio del ADN-Y de los nativos sudafricanos proporciona una mayor antigüedad del ancestro común más reciente

Haplogrupos del ADN-Y presentes en individuos khoisán y bantúes del Sur de África y filogenia mediante un árbol de máxima parsimonia. El área de los triángulos es proporcional al número de individuos de la muestra.
Chiara Barbieri, Alexander Hübner, Enrico Macholdt, Shengyu Ni, Sebastian Lippold, Roland Schröder,Sununguko Wata Mpoloka, Josephine Purps, Lutz Roewer, Mark Stoneking y Brigitte Pakendorf han analizado el ADN-Y de 547 individuos khoisán y de poblaciones con lenguas bantúes, cubriendo la mayor parte de la diversidad cultural de la región (Botswana, Namibia y Zambia).

De acuerdo con los resultados:
  • Se han hallado nuevas ramas dentro de los haplogrupos A2 y A3b1. Estos haplogrupos solo aparecen en nativos del Sur de África. Aparecen además individuos con los haplogrupos  B2a, B2b, y E (incluyendo E1a1a, E1a1b y E2) y secuencias individuales pertenecientes a los haplogrupos G, I, O, T y R1.
    • Los haplogrupos A2, A3b1 y B2b son significativamente más frecuentes en las poblaciones khoisán.
    • Los haplogrupos E1b1a + L485 y E1b1a8a son más frecuentes en las poblaciones bantúes.
    • La fecuencia de B2a no difiere de manera significativa entre las poblaciones de habla bantú y las poblaciones khoisán (excluyendo los Damara).
    • A3b1 es el único subhaplogrupo de A3 presente en la muestra. Se trata del linaje divergente más precoz encontrado en el estudio y se caracteriza por presentar la diversidad de nucleótidos más alta entre los principales haplogrupos africanos. Todos los individuos dentro de este linaje albergan la mutación M51, mientras que la mutación P71
      se presenta sólo en la subrama A3b1a.
    • Se han identificado los clados A3b1a1 y A3b1c, no detectados previamente. 
  • Hay indicios de que la historia del haplogrupo B2a fue más compleja de lo que se suponía. Además de en el Sur de África, este haplogrupo se presenta en poblaciones de recolectores de la selva tropical de África Central.
    • El haplogrupo B2a probablemente fue portado por las poblaciones khoisán antes de la llegada al sur de África de los hablantes bantúes, con linajes adicionales del mismo haplogrupo.
  • Dentro de haplogrupo E, en la muestra aparecen individuos de los subgrupos E2, E1b1b, E1b1a1, E1b1a8a, y un subgrupo caracterizado por la mutación L458 (E1b1a + L458), que incluye E1b1a7.
  • Existe una variación pronunciada en la longitud de la rama entre los principales subhaplogrupos de E: los asociados con hablantes bantú (E1b1a) tienen ramas significativamente más largas. Esto probablemente refleja una combinación de sesgos en el surgimiento de SNPs y factores demográficos como una mayor edad promedio para la paternidad, ligada a la poliginia (y por lo tanto una mayor tasa de mutación); un mayor tamaño efectivo de la población o/y una fuerte expansión de las poblaciones bantúes con relación a los khoisán.
  • Los datos revelan mayores antigüedades para la mayoría de los haplogrupos. El Tiempo para el Ancestro Común más Reciente (TMRCA):
    • Para el nodo más profundo (A2-T), es de 248-218 ka.
    • Para A2, entre 33-27 ka.
    • A3b1 64-47 ka.
    • B2b, 74-46 ka.
    • B2a, 51-46 ka.