miércoles, 30 de septiembre de 2015

Chatelperroniense

Yacimientos chatelperronienses.
1. Les Bossats
2. Grotte du Renne
3. Grotte du Bison
4. Abri Bordes-Fitte
5. Germolles
6. Fontenioux
7. Les Cottées
8. La Grande Roche (Quinçay)
9. Grotte des Fées (Châtelperron)
10. Belle Roche
11. La Tour Fondue
12. La-Roche-à-Pierrot (Saint-Césaire)
13. Fontéchevade
14. Abri du Chasseur
15. La Quina-Aval
16. Le Trou de la Chèvre
17. Combe-Saunière
18. Bos-del-Ser
19. Grotte du Loup
20. La Côte
21. Pair-non-Pair
22. La Chapelle-aux-Saints
23. La Ferrassie
24. Laussel
25. Abri-du-Pas-Estret
26. Font-de-Gaume
27. Barbas III
28. Vieux Coutets
29. Canaule II
30. Canaule-La Ferme
31. Les Rigoux
32. Grotte XVI
33. Le Piage
34. Roc-de-Combe
35. Roc-de-Combe-Capelle
36. Grotte des Hyènes
37. Abri Dubalen
38. Le Basté
39. Bidart
40. Aranbaltza
41. Cueva del Pendo
42. Cueva Morin
43. Ekain
44. Labeko-Koba
45. Les Tambourets
46. Rachat
Debe su nombre a la población de Châtelperron (Allier, Francia), donde fue identificado por primera vez por Breuil en 1906.

Inicialmente fue interpretado como una cultura del Paleolítico Superior. La aparición en los yacimientos franceses de Arcy sur Cure y Saint Cesaire de restos de neandertal asociados a niveles chatelperronienses abrió un intenso debate acerca de su naturaleza y de su significado en el proceso de tránsito del Paleolítico Medio al Superior y de extinción de los neandertales.

Para que un conjunto sea atribuido al Chatelperroniense, se requiere la presencia del útil director (la punta de Chatelperron) y de una tecnología claramente laminar. El Chatelperroniense se caracteriza por una industria lítica muy avanzada, que combina una tecnología volumétrica de cuchilla con la presencia de puntas de Chatelperron y herramientas del Paleolítico Superior como raspadores, junto con la aparición esporádica de hojitas, herramientas de hueso y ornamentos. Las hojas se separan por percusión directa con un martillo blando y son relativamente estandarizadas en sus dimensiones y morfología.
  • Raspadores, buriles, truncaduras.
  • El cuchillo o punta de Châtelperron corresponde a una lámina (a veces ancha) con una punta aguda y desviada. Uno de sus lados tiene un dorso curvo obtenido por retoque abrupto por lo general sobre una sola cara. El otro lado no está retocado (cara pasiva o respaldo). Fue empleado como lanza o cuchillo.
  • Un fondo musteriense, del que evolucionaron, quizá por influencia ariñaciense con piezas como raederas y denticulados.
  • Métodos levallois y discoide junto con métodos típicos del Paleolítico Superior, como un prismático bipolar diferente al del auriñaciense.
  • Dentro de la industria ósea se documentan azagayas, punzones, retocadores y alisadores, sencillos y cuidadosamente tallados, aunque en muy pocos yacimientos (Abri Dubalen, Châtelperron, Grotte du Renne, Laussel, Roc-de-Combe, Roche-au-Loup y Trou de la Chèvre; D´Errico et al, 1998, 2003; Pelegrin y Soressi, 2007).
  • Aparecen también ornamentos, incluyendo colgantes perforados y acanalados realizados con dientes, huesos, discos de marfil y tubos de Dentalium. Con distinta técnica a la del auriñaciense. Se han hallado adornos en Châtelperron, Grotte du Renne, Roc de Combe, Roche-au-Loup y Roche de Quinçay).
  • También hay evidencias del uso consistente de pigmentos (Laure Dayet, Francesco d'Errico y Renata García-Moreno, 2014).
    Corresponde con hallazgos neandertales (Grotte du Renne y Saint-Césaire).

    Yacimientos chatelperronienses mejor contextualizados. Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015.
    Solo se dispone de dataciones recientes de muestras de hueso por AMS con ultrafiltración de tres yacimientos, Saint-Césaire, Grotte du Renne y Les Cottés (Hublin et al, 2012; Talamo et al, 2012; Higham et al, 2014). Estas dataciones sugieren un rango entre hace cal 44-40 ka, lo que incluye los interestadiales 11-9 y el comienzo del evento Heinrich 4 (Wolff et al, 2010). No se pueden excluir fechas más jóvenes o más antiguas para otros yacimientos.

    La naturaleza del Chatelperroniense, es objeto de debate:
    • Bordes (1972), Pelegrin (1995), d'Errico et al (1998) y Zilhao y d'Errico (1999), plantean que el Chatelperroniense es un producto original de los neandertales, cuyas sociedades están cambiando antes de la llegada de los HAM, resultado de la evolución del Musteriense de Tradición Achelense tipo B (MTA B).
    • P. Mellars y Hublin, piensan que el Chatelperroniense es una especie de imitación del Auriñaciense, aunque con distinto modo de fabricación, resultado del contacto y aculturación entre HAM y neandertales (Demars y Hublin, 1989; Harrold, 1989; Hublin et al, 1996; Mellars, 1996, 2005; Hublin et al, 2012; Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015; Roussel, Soressi y Hublin, 2016).
      • Se observan similitudes conceptuales en las cuchillas musterienses y chatelperronienses en la selección de positivos y modificación de los bordes, que están casi ausentes en otros tecnocomplejos contemporáneos.
      • Los escasos restos humanos relacionados con el Chatelperroniense corresponden con hallazgos neandertales (Grotte du Renne y Saint-Césaire).
      • El escenario más parsiomonioso indica que los neandertales son los autores del Chatelperroniense, pero los cambios tecnológicos con el Musteriense parecen estar provocados por la llegada de los primeros HAM después de hace ca cal 43-42 ka.
        • La presencia simultánea de cuchillas, hojitas, herramientas de hueso y adornos parece indicar un cierto grado de influencia humana moderna, ya sea indirecta, a través de la difusión, o directa, tras la llegada del Auriñaciense a Europa occidental.
    • J-G. Bordes y O. Bar-Yosef (2010) plantean la posibilidad de que la asociación entre restos de neandertal y niveles Chatelperronienses sea falsa y que este tecnocomplejo sea, de hecho, un producto de los primeros HAM que alcanzaron el occidente europeo.
    Yacimientos chatelperronienses con adornos y tecnología ósea en Francia.

    Cuchillo o punta de Châtelperron.

    © Marian Vanhaeren und Michèle Julien
    Adornos chapelterronienses. Grotte du Renne.


    El origen del Châtelperroniense

    Yacimientos chatelperronienses.
    1. Les Bossats
    2. Grotte du Renne
    3. Grotte du Bison
    4. Abri Bordes-Fitte
    5. Germolles
    6. Fontenioux
    7. Les Cottées
    8. La Grande Roche (Quinçay)
    9. Grotte des Fées (Châtelperron)
    10. Belle Roche
    11. La Tour Fondue
    12. La-Roche-à-Pierrot (Saint-Césaire)
    13. Fontéchevade
    14. Abri du Chasseur
    15. La Quina-Aval
    16. Le Trou de la Chèvre
    17. Combe-Saunière
    18. Bos-del-Ser
    19. Grotte du Loup
    20. La Côte
    21. Pair-non-Pair
    22. La Chapelle-aux-Saints
    23. La Ferrassie
    24. Laussel
    25. Abri-du-Pas-Estret
    26. Font-de-Gaume
    27. Barbas III
    28. Vieux Coutets
    29. Canaule II
    30. Canaule-La Ferme
    31. Les Rigoux
    32. Grotte XVI
    33. Le Piage
    34. Roc-de-Combe
    35. Roc-de-Combe-Capelle
    36. Grotte des Hyènes
    37. Abri Dubalen
    38. Le Basté
    39. Bidart
    40. Aranbaltza
    41. Cueva del Pendo
    42. Cueva Morin
    43. Ekain
    44. Labeko-Koba
    45. Les Tambourets
    46. Rachat
    Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015
    Para que un conjunto sea atribuido al Chatelperroniense, se requiere la presencia del útil director (la punta de Chatelperron) y de una tecnología claramente laminar.

    La naturaleza del Chatelperroniense, es objeto de debate:
    • Bordes (1972), Pelegrin (1995), d'Errico et al (1998) y Zilhao y d'Errico (1999), plantean que el Chatelperroniense es un producto original de los neandertales, cuyas sociedades están cambiando antes de la llegada de los HAM, resultado de la evolución del Musteriense de Tradición Achelense tipo B (MTA B).
    • P. Mellars y Hublin, piensan que el Chatelperroniense es una especie de imitación del Auriñaciense, resultado del contacto y aculturación entre HAM y neandertales (Demars y Hublin, 1989; Harrold, 1989; Hublin et al, 1996; Mellars, 1996, 2005; Hublin et al, 2012).
    • J-G. Bordes y O. Bar-Yosef (2010) plantean la posibilidad de que la asociación entre restos de neandertal y niveles Chatelperronienses sea falsa y que este tecnocomplejo sea, de hecho, un producto de los primeros HAM que alcanzaron el occidente europeo.
    Solo se dispone de dataciones recientes de muestras de hueso por AMS con ultrafiltración de tres yacimientos, Saint-Césaire, Grotte du Renne y Les Cottés (Hublin et al, 2012; Talamo et al, 2012; Higham et al, 2014). Estas dataciones sugieren un rango entre hace cal 44-40 ka, lo que incluye los interestadiales 11-9 y el comienzo del evento Heinrich 4 (Wolff et al, 2010). No se pueden excluir fechas más jóvenes o más antiguas para otros yacimientos.

    Yacimientos chatelperronienses mejor contextualizados. Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015.
    Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin han utilizado los registros arqueológicos del último Musteriense y el Chatelperroniense y una comparariva de las puntas de Chatelperron, el elemento diagnóstico más importante, para reevaluar el origen del Chatelperroniense.
    • De los 143 conjuntos identificados como chatelperronienses, solo 15 están bien contextualizados y con hallazgos homogéneos en herramientas y tecnologías. Otros 31 se pueden asignar claramente al Chatelperroniense, pero la información contextual es insuficiente.
      • El Chatelperroniense combina una tecnología volumétrica de cuchilla con la presencia de puntas de Chatelperron y herramientas del Paleolítico Superior, como raspadores, junto con la aparición esporádica de hojitas, herramientas de hueso y ornamentos.
    • Una evaluación similar de finales del Musteriense indica un conjunto de habilidades de amplio alcance de los últimos neandertales, incluyendo la producción de positivos laminares y respaldados. Se distinguen varios tipos de conjuntos que parecen contemporáneos, al menos parcialmente.
    • Se observan similitudes conceptuales en las cuchillas musterienses y chatelperronienses en la selección de positivos y modificación de los bordes, que están casi ausentes en otros tecnocomplejos contemporáneos.
    • Los escasos restos humanos relacionados con el Chatelperroniense corresponden con hallazgos neandertales (Grotte du Renne y Saint-Césaire).
    • El escenario más parsiomonioso indica que los neandertales son los autores del Chatelperroniense, pero los cambios tecnológicos con el Musteriense parecen estar provocados por la llegada de los primeros HAM después de hace ca cal 43-42 ka.
      • La presencia simultánea de cuchillas, hojitas, herramientas de hueso y adornos parece indicar un cierto grado de influencia humana moderna, ya sea indirecta, a través de la difusión, o directa, tras la llegada del Auriñaciense a Europa Occidental.
    El Châtelperroniense
    Industrias europeas de transición entre el PM y el PS 

    martes, 29 de septiembre de 2015

    Evidencias de enmangamiento en Schöningen, pero no concluyentes

    Schöningen. Algunos hallazgos líticos.

    Los hallazgos de Schöningen (Elba-Saale, Alemania), datados en hace 300 ka (Behre, 2012), se han relacionado con el grado heidelbergensis:
    • Indicios de uso de fuego. Restos de tres hogares que parecen relacionarse con el procesamiento de presas y asentamiento del grupo.
    • Varias piezas de madera con muescas y tres lanzas de madera, semejantes a las actuales jabalinas (Schöningen 13/II sedimentary sequence 4). Cada lanza había sido tallada del tronco de una pícea de 30 años, se les había dado forma con cuidado, tallando las puntas en la madera de la base del tronco, particularmente dura. El centro de gravedad estaba situado en tercio anterior del arma. Para Robin Dennell estas lanzas indican un grado muy notable de planificación, complejidad de diseño y paciencia.
    Esta población se dedicaba a la caza mayor, especialmente de caballos. Muchos huesos correspondieron a grandes mamíferos y exhibían huellas de corte de instrumentos líticos.

    Veerle Rots, Bruce L. Hardy, Jordi Serangeli y Nicholas J. Conard  han examinado microscópicamente los artefactos de piedra de Schöningen 12 (Damm) y 13 (Sockel) para identificar los residuos, desgaste, y trazas de fabricación con el fin de aclarar sus posibles orígenes antropogénicos y su función. De acuerdo con los resultados:
    • Las herramientas de piedra fueron utilizadas para el trabajo del cuero y la madera y el corte de carne.
    • Se observó evidencia de enmangamiento en algunas piezas que puede estar relacionada con el hallazgo de mangos de madera en el sitio, pero insuficiente para un diagnóstico inequívoco.
    Yacimientos de heidelbergensis en Europa

    lunes, 28 de septiembre de 2015

    Las capacidades auditivas de los hominini tempranos


    Hearing results for the early hominins. Points higher on the curve indicate greater auditory sensitivity. Note the sharp dropoff in sensitivity above about 3 kHz - Science Advances
    Audiograma para chimpancés, humanos modernos y primeros homínidos de 0,5-5,0 kHz. Los resultados para P. robustus A. africanus, son similares, lo que sugiere un patrón y unas capacidades auditivas similares.
    (A) La banda ocupada es similar en los chimpancés y los primeros homínidos, pero se desplaza hacia frecuencias ligeramente superiores en los segundos. Los seres humanos modernos muestran una banda que se extiende más hacia frecuencias más altas. 
    (B) Curvas de transmisión de potencia en decibelios a la entrada de la cóclea para una intensidad plana de onda incidente. plana.La transmisión de potencia de sonido curvas corresponden a decibelios en la entrada a la cóclea en relación con P 0 = 10 -18 W para una intensidad de la onda plana incidente de 10 elevado a -12 W/m2. Los puntos más altos a lo largo de la curva indican mayor volumen transmitido y mayor sensibilidad auditiva.
    La comunicación oral humana precisa tanto la capacidad de articular un amplia gama de sonidos como la de oírlos, es decir, una alta sensibilidad adaptada a un rango amplio de frecuencias. En los audiogramas, los HAM se caracterizan por una amplia región de mayor sensibilidad entre aproximadamente 1,0 y 4,5 kHz, mientras que los chimpancés muestran una disminución de la sensibilidad por encima de 3,0 kHz y alcanzan un mínimo entre 4,0 y 5,0 kHz. Entre 1,0 y 5,0 kHz, los valores medios de transmisión de potencia de sonido son significativamente más altos en el HAM que en los chimpancés, excepto entre 2,0-2,5 kHz. Del mismo modo, la banda ocupada en los seres humanos es significativamente más amplia (ca. 43%) que en los chimpancés y se desplaza hacia frecuencias más altas. Consonantes como la t, k, f, y s tienen una cantidad considerable de energía concentrada dentro de la gama de frecuencias de 3 a 5 kHz. De hecho, el uso de consonantes es una de las principales distinciones, junto con un componente simbólico, entre el lenguaje humano y la mayoría de las formas de comunicación animal.

    Las llamadas de baja frecuencia, generalmente ≤1 kHz, emitidas por los primates arborícolas, viajan lejos en el dosel del bosque lluvioso. Sin embargo, la atenuación de la señal a distancias ≥25 m es considerablemente mayor en entornos abiertos, tales como la sabana. Por el contrario, la comunicación de corto alcance es más fuertemente dependiente del ruido ambiental de fondo, que es más bajo en la sabana en la mayoría de frecuencias de hasta 10 kHz. Esta combinación de una mayor atenuación de la señal y menor ruido ambiental de fondo implica que en hábitats abiertos se ve favorecida la comunicación intragrupo de corto alcance y se puede esperar que la señal sea más elaborada y variada.

    Ignacio Martínez et al analizaron 5 cráneos procedentes de la Sima de los Huesos y llegaron a la conclusión de que manifiestan una capacidad auditiva muy similar a la de la humanidad actual, con una banda de alta sensibilidad entre 1-5 kilohercios, aunque con un límite superior ligeramente más bajo.

    Según Rolf M. Quam et al (2013) el martillo y el tímpano evolucionaron temprano y las características actuales ya estaban presentes en Australopithecus africanus. Los primeros homínidos parecen estar caracterizados por un martillo de tipo humano, mientras que el yunque y el estribo son primitivos y más similares a los de los chimpancés en su tamaño y forma.

    Cráneos y reconstrucciones virtuales de los oídos de Paranthropus robustus (izquierda) y Austraolopithecus africanus (derecha). Carlos Lorenzo.
    Rolf Quam, Ignacio Martínez, Manuel Rosa, Alejandro Bonmatí, Carlos Lorenzo, Darryl J. de Ruiter, Jacopo Moggi-Cecchi, Mercedes Conde Valverde, Pilar Jarabo, Colin G. Menter, J. Francis Thackeray y Juan Luis Arsuaga han estudiado la anatomía del oído externo y medio y estimado las capacidades auditivas de Australopithecus africanus y Paranthropus robustus.
    • En comparación con los chimpancés, estos taxones son más derivados en su canal auditivo externo un poco más corto y más ancho, membrana timpánica más pequeña, y relación de palanca de martillo/yunque inferior.
    • Siguen siendo primitivos en el pequeño tamaño de la base del estribo.
    • El volumen de la cavidad timpánica y los tamaños de la membrana timpánica y base del estribo, parecen ser ligeramente menores en P. robustus que en A. africanus.
    • En comparación con los chimpancés, los dos taxones homínidos tempranos muestran mayor sensibilidad que chimpancés y HAM a las frecuencias entre 1,5 y 3,5 kHz. Por encima de 3,5 kHz, los primeros homínidos son menos sensibles que los humanos modernos, pero similares a los chimpancés. La banda ocupada es similar a la de los chimpancés, pero desplazada hacia frecuencias más altas en ambos extremos superior e inferior.
    Los resultados sugieren que el patrón auditivo de los homínidos tempranos hizo énfasis en la comunicación de corto alcance en hábitats abiertos. En todo caso, la comunicación en los primeros homínidos estuvo probablemente basada en las vocales y consonantes sordas. Esta comunicación no tiene por qué haber contenido un componente simbólico.

    Cova del Toll y Cova de les Teixoneres



    Ubicación y estratigrafía de la Cova de les Teixoneres. Carlos Sánchez-Hernando et al, 2014.

    Localización

    Cova del Toll y Cova de les Teixoneres están situadas 4 km al este de Moiá (Bages, Barcelona), en el fondo del valle del Torrente del Mal. Están separadas por una distancia de unos 50 m.

    Complejo de la Cova del Toll y la Cova de les Teixoneres

    Descubrimiento

    A finales de la década de los cuarenta, varios miembros del Grup Muntanyenc de Barcelona (J. M. Thomas y Franz Rovira Luitz) y del Grup Espeleològic del Moianès dieron con unas cerámicas neolíticas en buen estado de conservación. Durante la década de los cincuenta, se realizaron las primeras excavaciones. En Teixoneres, las excavaciones realizadas en las décadas de 1950 y 1970 revelaron una importante secuencia del Holoceno y un registro paleontológico del último Pleistoceno.
    Plano de la Cova de les Teixoneres. Bustos, 2014. Modificado de Serrat, 1998.

    Descripción

    La Cova del Toll se extiende por 2 km de recorrido.
    • La entrada actual está en la Galería Sur, de forma rectilínea y 108 m de longitud. y 3-4 m de ancho. En esta zona se han recuperado la mayor parte de los restos arqueológicos y paleontológicos. 
    • Al final de la Galería Sur hay una bifurcación, a la derecha está la Galería Este y a la izquierda la Galería Oeste o de la Surgencia.
    • La Galería Este mide 72.55 m y discurre por encima de un río intermitente. A medida que se va avanzando, se hace más estrecha y dificultosa, sifonada en numerosos puntos.
    • La Surgencia tiene un recorrido de 543 m, El caudal del río subterráneo aflora por la Boca de la Surgencia.
    • Sima del Bassot. 12 metros de profundidad. En su fondo comunica con la Galería Este.
    La Cova de les Teixoneres es de menores dimensiones.
    • La entrada principal (Sala X) está abierta hacia el sur y da lugar a un corredor de 30 m por 6-8 m de ancho.
    • En el fondo del pasillo, al este, se encuentra la sala Y, prácticamente vaciada durante los cincuenta.
    • Un estrecho conducto comunica la sala Y con otra muy reducida (sala Z) que también se comunica con el exterior por el sur. Esta segunda entrada es probablemente más reciente.
    Estratigrafía original de la Cata B de la Cova del Toll

    Excavaciones y estudios

    • Primeras excavaciones patrocinadas por el industrial moianés S. Oller. Se descubrieron las secuencias del pleistoceno.
      • 1954 Excavación de les Teixoneres por Sebastià Oller y Josep de C. Serra i Ràfols.
      • 1955-1957 Excavación en el Toll por J.F. Villalta y Miquel Fusté.
      • 1956-1958 Excavación en les Teixoneres por J.F. Villalta y Miquel Fusté.
      • Toll
        • Nivel 1 (o A). Depósito superior 0,5-1 m de potencia. Neolítico y Bronce.
        • Nivel 2 (o B). 25-30 cm. Arenas gruesas y gravas.
        • Por debajo (C-N), 9 m de sedimentos pleistocenos con elevado contenido en restos faunisticos, en especial Ursus spelaeus.
        • La cueva fue interpretada como un lugar de hibernación de osos, alternado con cubiles de otros carnívoros. La localización de una pieza musteriense y de algunos huesos de oso con marcas de corte, sugieren que la cavidad fue utilizada puntualmente por humanos.
      • Teixoneres
        • Sondeos A, B y D, que no alcanzaron la base de la cueva, y realización de una trinchera en forma de Y que se extiende por casi toda la Sala X. La realización de estos trabajos documentó la presencia de restos de la Edad del Bronce, del Neolítico, un cubil de hienas e industria lítica del Paleolítico Medio, y proporcionó la primera caracterización estratigráfica de la cueva. Esta caracterización dividía la secuencia de la cueva en tres niveles.
        • Nivel I corresponde a los restos de Edad del Bronce y del Neolítico, habiéndose documentado enterramientos en la sala Z (se hablaba de la presencia de dos posibles enterramientos). En la actualidad este nivel esta desaparecido y se desconoce la localización de estos restos.
        • Nivel II, correspondiente a la plancha estalagmítica que separa ambos niveles y en cuya parte superior se localizó un hogar lavado por el agua y restos correspondientes a un cubil de hienas. 
        • Nivel III, donde se localizaron restos de fauna y piezas de industria musteriense.
        • La cueva fue interpretada como un cubil de hienas con esporádicos eventos de ocupación humana.
    • 1970. Cata E en les Teixoneres. Montserrat Castellví. Presencia de hogares.
    • 1971. Estudio de la industria lítica. H. de Lumley.
    • 1974. Trabajo de campo en les Teixoneres en busca de datos sobre la fauna cuaternaria. Castellví.
    • 1976-1977. Excavaciones en el Toll para conocer la secuencia cronocultural. J. Guilaine.
    • 1985. Limpieza del Toll tras las inundaciones de 1982. M. A. Petit. Se recoge material sin  contexto estratigráfico.
    • 1995. Limpieza de la cata B abierta en los cincuenta el el Toll. H. de Lumley y D. Serrat.
    • 2003-2015. Excavaciones. IPHES. J. Rosell, R. Blasco y F. Rivals. El proyecto en el Toll tiene como principal objetivo obtener datos sobre el comportamiento de los grandes carnívoros durante el final del Pleistoceno Medio y Superior, así como esclarecer la posible interacción de estos animales con los grupos humanos del Paleolítico Medio. En les Teixoneres, se excava el nivel III (sala X) en toda su superficie, tratando de esclarecer la topografía originaria y recuperar los objetos en su contexto.
      • Se ha establecido una nueva secuencia estratigráfica para les Teixoneres:
        • Nivel I: La costra estalagmítica de entre 20 y 30 cm que cubría toda la superficie de la cueva, debido a las intervenciones anteriores, solo es observable en los testigos laterales de la Sala X y en restos en la pared de la Sala Z. Se trata de un nivel estéril.
        • Niveles II y III. Con una potencia entre 1-1,5 m. Con abundantes restos faunísticos e industria lítica (45 objetos en el nivel II y 2.123 en el III). Los objetos de la unidad II no han podido ser atribuidos, mientras que los de la unidad III corresponden probablemente a neandertales (musteriense). Se han obtenido las siguientes dataciones:
          • Fin unidad II: hace 34,82-33,06 ka cal.
          • Transición unidad II/III: hace 44,84-44,21 ka cal.
          • Comienzo unidad III: hace 45,87-45,07 ka cal.
        • Nivel IV. Costra estalagmítica de 20-30 cm de potencia con algunos restos faunísiticos.
        • Niveles V-VII. Escasa matriz de lutitas estratificadas probablemente debido a la caída de grandes bloques del techo (de dimensiones superiores a los 10 cm y en algunos casos superiores al metro). Abundante presencia faunística y algún resto de industria lítica.
        • Niveles VIII-IX. Sedimentos limosos y arenosos que reflejan una importante actividad fluviolacustre. Muy ricos en fauna.
        • Bajo estos niveles la cavidad aún no ha sido explorada.
      • La excavación de la Sala X muestra un mayor índice de presencia humana, sobre todo en el nivel III, con hogares planos relacionados con abundante industria lítica y restos de fauna de origen antrópico.
        • La materia prima lítica incluye fuentes locales y alóctonas. En el primer caso se utilizan estrategias ortogonales y discoides y están presentes todas las fases de la cadena operativa. En el segundo se utilizan estrategias Levallois y solo constan ejemplares de las últimas fases de la cadena operativa.
        • Los restos faunísticos corresponden en general a las extremidades.
        • La cueva fue ocupada por grupos pequeños, de forma intermitente, durante sus desplazamientos por el territorio interrumpiendo su uso como cubil de carnívoros, en un contexto de constantes oscilaciones climáticas, dentro de un periodo frio dominado por un paisaje boscoso.
        • En el nivel inferior excavado en 2015, la ocupación humana, de hace unos 50 ka, es más intensa y posiblemente en la cueva se asentase un campamento de cazadores: se recuperaron más de veinte puntas de lanza, muchas de ellas con las puntas rotas. La materia prima es autóctona. Hay pocos indicios de presencia de carnívoros.
    Estratigrafía de la sala X de les Teixoneres. Talamo et al, 2016.

    Bibliografía

    Recursos web


    jueves, 24 de septiembre de 2015

    Yacimientos en Gibraltar

    Esquema morfotectónico de Gibraltar. Rodríguez Vidal et al, 2002.

    Ubicación

    El Peñón de Gibraltar está situado en el extremo sur de la Península Ibérica. Es una pequeña península de 5,2 km de largo y 1,6 km de ancho, de relieve abrupto, sobre todo por el lado oriental. Marca la separación entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico, en el Estrecho de Gibraltar. Contiene 213 cavidades catalogadas, de las cuales 26 contienen restos arqueológicos. Las más importantes:
    • Gorham's Cave.
    • Vanguard Cave.
    • Devil's Tower Rock Shelter.
    • Forbes'Quarry.
    • Ibex Cave.
    • Beefsteak Cave.
    Situación y estratigrafía de la Cueva Gorham. Ruth Blasco et al, 2014.

    Descubrimiento

    Las primeras investigaciones arqueológicas fueron realizadas por el reverendo John White en el XVIII. En 1846, James Smith publicó un artículo sobre la geología de Gibraltar. En 1848 se recuperaron restos de un neandertal en Forbes'Quarry, presentados por Edmund Flint. Entre 1863-1868 James Brome descubrió una serie de cuevas y recuperó fósiles, dados a conocer por Busk en 1868.
    En 1914 Breuil visitó Gibraltar invitado por el coronel Willoughby Verner, quien había dado a conocer la Cueva de la Pileta, y se sintió atraído por las brechas del lado noroeste del Peñón. En 1917, Henri Breuil recuperó huesos de animales y útiles musterienses y en 1919 obtuvo permiso para excavar.

    Gorham's Cave fue descubierta en 1907 por el capitán A. Gorham. En 1945, George Baker Alexander y Lt. Monke comenzaron las excavaciones, continuadas a mayor escala por Waechter.


    Cueva Gorham. A, área excavada en 1997-2005. B, excavación de Waechter. C. Finlayson et al, 2008.

    Descripción

    • Gorham's Cave 
      • Durante el primer milenio antes de nuestra era, Gorham presentaría un acceso angosto, al que se ingresaría salvando un amplio talud de al menos 17 metros bajo el cual se extendería un tramo de playa, que aún persistía muy reducida hasta 1985. La cueva es una galería larga y bastante estrecha con un desarrollo total de 102 m que desde un monumental vestíbulo con una bóveda de 40 m de altura va estrechándose progresivamente. A partir de una gran columna estalagmítica se inicia el tramo interno, con un primer sector longitudinal de 28 m de longitud y una amplitud oscilante entre 5 y 2 m, donde se recuperan los caracteres propios de un espacio subterráneo sin influencia de la luz exterior. En este lugar de la cueva se están desarrollando las investigaciones actuales. 
      • El registro arqueológico de Gorham's Cave se localiza en los niveles I y II. El nivel I está formado por una sucesión de subniveles orgánicos, bajo algunos delgados encostramientos calcáreos puntuales, incluyendo pequeños nódulos de caliza como rasgos del proceso de alteración de la cavidad. El nivel II está constituido por un depósito de guano compactado de color rojizo, intercalado con pequeños episodios arcillosos también orgánicos, de coloración grisácea, y pequeñas piedras calizas muy dispersas por la matriz. Este nivel II rellena pequeñas depresiones que se insertan en el nivel III subyacente, y que pertenecen a depósitos y fosas rituales del santuario. El registro cerámico de Gorham, constituye el testimonio de ofrendas y otros actos cultuales realizados por los devotos que acudían al santuario.
      • La estratigrafía de la parte interior comprende:
        • Nivel I: Fenicio.
        • Nivel II: Neolítico.
        • Nivel III
          • Nivel IIIa: Magdaleniense.
          • Nivel IIIb: Solutrense.
        • Nivel IV: Musteriense. Evidencias de explotación y uso de plumas de ave.
    Plano y perfil de las excavaciones de Vanguard. Stringer et al, 2008.
    • Vanguard Cave
      • A pocos metros de la Cueva Gorham, su excavación se inició recientemente.
      • La profundidad de la secuencia es de 17 m.
      • Cinco áreas de excavación (A-E) a diferentes alturas de la duna.
      • Tecnología musteriense discoidal, similar a la recuperada en Gorham, huesos con marcas de corte y material relacionado con hogueras.

    Excavaciones y Estudios

    • 1925-1927 Excavaciones dirigidas por Dorothy Garrod, a petición de Breuil. En 1926, se recuperaron fragmentos del cráneo de un niño neandertal en Devil's Tower.
    • 1945-1948 Alexander y Monke  excavan Gorham's Cave.
    • 1948-1950 y 1951-1954. Waechter excava Gorham's Cave. El estudio fue publicado por W. Culican casi veinte años después.
    • A fines de los cincuenta se hicieron unos sondeos en el fondo de la galería interior de Gorham's Cave. La cerámica de esta intervención fue inventariada y clasificada por C. Topp en agosto de 1958.
    • 1991-1994 Excavaciones en Gorham's Cave dirigidas por J. Cook y C. Finlayson.
    • A partir de 1994, se excavan Ibex, Gorham's y Vanguard, dentro de los proyectos Gibraltar Caves Project (Stringer y Finlayson) y PaleoMed.
      • Hasta 1997, las excavaciones en Gorham se centraron en el lugar ya excavado por Waechter. A partir de entonces, en el interior de la cueva.

    Bibliografía

    Recursos web

    miércoles, 23 de septiembre de 2015

    El Pirulejo

    Ubicación de El Pirulejo. Miguel Cortés Sánchez et al, 2008.

    Ubicación

    Sur de la provincia de Córdoba, en el sector de la Sierra Subbética, a las afueras de la localidad de Priego de Córdoba, en las inmediaciones de la carretera comarcal de Priego a Almedinilla, al pie de la formación travertínica de Adarve1, a escasos metros del río Salado.

    Descubrimiento

    Fue descubierto de forma accidental en la finca denominada El Pirulejo, debido al vaciado de una grieta existente en la base del farallón rocoso, subvertical en ese sector, que realiza el propietario del terreno a finales del verano de 1983. Los materiales arqueológicos recuperados de esta forma correspondían a una inhumación doble, un individuo adulto y otro infantil, acompañados de un vaso de carena baja de tipo argárico, aunque sin ajuar metálico.

    En 1988, con motivo de las obras que iban a emprenderse en la carretera comarcal Alcalá la Real-Priego que iban a afectar al emplazamiento, María Dolores Asquerino lleva a cabo una intervención de urgencia en la que se localizan depósitos sedimentarios.
    El Pirulejo. Perfil estratigráfico. Miguel Cortés Sanchez, 2008.

    Descripción

    Asentamiento prácticamente al aire libre al pie de una zona de travertinos en el que se ha recuperado cultura material solutrense y magdaleniense, incluyendo arte mobiliar en piedra, asta y hueso, utilización de ocre y adornos de moluscos fluviales y marinos. Fauna de origen antrópico

    Se ha obtenido la siguiente secuencia estratigráfica:
    • P/2. 
      • Estructuras funerarias de la Edad del Bronce.
      • Magdaleniense Superior Final Mediterráneo, con descenso brusco del material arqueológico y alteraciones postpaleolíticas.
    • P/3. Magdaleniense Superior Mediterráneo.
    • P/4. Magdaleniense Medio Mediterráneo. Datación de hace 14,4 ka. Restos humanos dentales y craneales.
    • P/5. Solutrense Evolucionado.
    • P/6. Paleolítico Superior. Apenas sondeado.

    Excavaciones y Estudios 

    M. D. Asquerino excavó en las campañas de  1988 y 1991 un área de 8 m2, llegando a una profundidad de algo más de 2 m desde la superficie original, sin alcanzar un nivel estéril, localizando inhumaciones de la Edad del Bronce.
    En 1998, 2000 y 2001 se llevaron a cabo intervenciones para el cierre y mantenimiento del sitio, en las que se profundizó hasta 3 m de profundidad.

    Bibliografía

    martes, 22 de septiembre de 2015

    Origen de los neandertales. El último antecesor común de neandertales y sapiens.

    Según el Modelo de Acumulación (Accretion Model) propuesto por Hublin (2009) podemos distinguir varias etapas o saltos (Dean et al, 1998):
      • Preneandertales tempranos: Mauer, Petralona, Arago.
      • Preneandertales: Reilingen, Steinheim, Swanscombe, Sima del Huesos de Atapuerca. Este grupo muestra el comienzo de los superciliares de doble arco y prognatismo mediofacial.
      • Neandertales tempranos: Biache, Ehringsdorf, Saccopastore, Kaprina y algunos de Shanidar. Aparición del moño occipital.
      • Neandertales clásicos: Feldhofer 1, Gibraltar 1 (Forbes Quarry), La Chapelle-aux-Saints, La Ferrassie, Amud y el resto de los ejemplares de Shanidar. Incremento del prognagtismo mediofacial y sulcus orbital profundizado.
    La morfología neandertal es el resultado de una acreción de características derivadas a lo largo de la segunda mitad del Pleistoceno Medio que comenzó probablemente muy pronto tras la separación de la población ancestral africana. Una consecuencia de este modelo es asignar a neanderthalensis cualquier ejemplar que muestre características derivadas neandertales aunque sea en proporción modesta.

    Cladograma más parsimonioso para heidelbergensis, neanderthalensis y sapiensMounier y Caparros, 2015.

    Según Meyer et al (2016), a partir del ADN nuclear de la población de la Sima de los Huesos, los antepasados africanos de H. sapiens se separaron hace entre 765-550 ka de una rama euroasiática que condujo a los neandertales y denisovanos. Esta fecha descarta a ejemplares más jóvenes clasificados en el grado heidelbergensis, como Arago o Petralona, como posibles ancestros comunes a neandertales y HAM, pero no a Homo antecessor, tal como ha venido sugiriendo el equipo de Atapuerca.

    Aida Gómez-Robles et al (2013) han abordado el problema de la identidad del último ancestro común de neandertales y HAM desde un marco morfológico proabilístico, reconstruyendo cuantitativamente la morfología dental esperada del último ancestro común y evaluando la compatibilidad de las especies fósiles conocidas con dicha morfología.
    Según las conclusiones, ninguna de las especies fósiles conocidas es un candidato adecuado. Todos los taxones del Pleistoceno europeo, tienen afinidades dentales con los neandertales que apuntan a la existencia de un clado formado hace 1 Ma.
    Esta fecha es incongruente con la obtenida para la separación entre HAM y neandertales mediante técnicas genéticas. Son posibles las siguientes explicaciones.
    1. Los fósiles europeos y el último ancestro común a neandertales y HAM, retuvieron selectivamente rasgos dentales primitivos.
    2. Las estimaciones moleculares para la divergencia entre neandertales y HAM están subestimadas.
    3. La divergencia fenotípica y la especiación entre ambas especies se disociaron de tal manera que la diferenciación fenotípica, por lo menos en la morfología dental, precedió a la especiación.
    4. Que los antepasados de los africanos y los neandertales vivieran fuera de África.
    5. Que una población que representa la mayor parte de los ancestros de los neandertales salieran de África, más recientemente, tal vez en los últimos 150 ka, y se mezclan con la población europea anterior.
    6. Incluso es posible que los ancestros neandertales y africanos vivíeran en Europa y África, respectivamente, con una alta tasa de flujo de genes entre ellos.
    Para Mounier y Caparros (2015), Mounier y Mirazón (2015), el hipotético último ancestro común de H. sapiens y H. neanderthalensis tiene más afinidades con especímenes africanos (Bodo y Broken Hill 1, Homo rhodesiensis) que con los europeos.
    Los neandertales evolucionaron en Europa en condiciones de aislamiento geográfico y, como consecuencia, de aislamiento genético durante todo el Pleistoceno medio. Incluso es posible dividir las poblaciones neandertales en tres linajes asilados reproductivamente (Excoffier, 2006).
    • Neandertales del Este.
    • Neandertales de Europa Central y Occidental. Quizá este grupo se expandió desde un hipotético refugio del sur de Europa, tras un colapso demográfico.
    • Neandertales de Italia, que quizá quedaron aislados desde antes de 130 ka.
    En cambio, los fósiles del Pleistoceno medio africano (aunque muy similares morfológicamente a sus parientes próximos del Pleistoceno medio europeo) serían antepasados exclusivamente de Homo sapiens.

    Los neandertales constituyen un grupo geográficamente marginal que se desarrolló en condiciones muy especiales, en el límite del área de extensión de los Homo, lejos de las zonas tropicales y en una región relativamente aislada. (Hublin, 2001).

    José María Bermúdez de Castro y María Martinón-Torres sugieren que los neandertales tiene su origen en una población del suroeste de Asia, que también habría dado lugar a Homo sapiens después de volver a África.

    Heidelbergensis, neanderthalensis, sapiens. ¿Quién es quién?

    Cladograma más parsimonioso para heidelbergensis, neanderthalensis y sapiens. Mounier y Caparros, 2015.
    A. Mounier y M. Caparros han puesto a prueba la validez filogenética de H. heidelbergensis  mediante un análisis cladístico basado en datos morfológicos craneales de fósiles del Pleistoceno. De acuerdo con los resultados:
    • La especie H. heidelbergensis no es coherente, no está bien apoyada y es equívoca.
      • Los especímenes del Pleistoceno Medio atribuidos generalmente a H. heidelbergensis se encuentran dispersos entre los nodos 41-47: (Dali ((Ceprano, Arago) Petralona) Broken Hill 1) Bodo). 
        • Se diferencian del outgtrupo, en el nodo 41, especialmente por :
          • Márgenes laterales cóncavos de la cavidad nasal en norma lateralis.
          • Cavidad glenoidea profunda.
          • Ausencia de eminencia bregmática.
          • Gran espacio interorbital.
          • Posición anterior del foramen incisivo.
          • Presencia externa de una protuberancia occipital
        • La clasificación del espécimen de Dali es bastante problemática. Filogenéticamente está más cerca de erectus  y la descripción de Wu y Athreya (2013) confirma sus similitudes con ejemplares asiáticos y finales de H. erectus.
        • El nodo 43 separa los fósiles afro-europeos del Pleistoceno Medio del outgrtupo y de Dalí. La única caracterísitica sinapomórfica que explica esta ramificación es un cigomático curvado hacia atrás en ligero ángulo. Este ángulo es agudo en el HAM mientras que en los neandertales los lados laterales y frontales están alineados.
        • El nodo 42, formado por Ceprano y Arago, parece confirmar tanto la edad más joven de la bóveda craneal de Ceprano (430-385 ka; Manzi et al, 2010; Manzi, 2016) como su similitud morfológica con los especímenes afroeuropeos del Pleistoceno Medio (Mounier, Condemi y Manzi, 2011). Sin embargo, estos dos especímenes tienen pocas áreas morfológicas conservadas en común y el clado solo se apoya en una homoplasia, la ausencia de una quilla sagital en el frontal. Por lo tanto, este clado debe tratarse con cautela. 
        • El nodo 44 separa Petralona de los especímenes europeos y africanos del Pleistoceno Medio. Los cambios más apreciables, son:
          • Torus occipitalis transversus convexo en norma occipitalis.
          • Planum occipitalis convexo en norma lateralis.
          • Moño occipital presente.
          • Ligera contribución timpanal a la pared posterior de la cavidad glenoidea.
        • El nodo 45, separa ejemplares africanos (Broken Hill 1 y Bodo) de europeos. Los cambios más informativos son:
          • Posición del opistocráneo diferente del inion, lo que constituye una sinapomorfia de este nodo en adelante. En erectus, la posición es la misma (Orschiedt, 1996).
          • Margen inferior nasal con surco pre-nasal.
          • Tubérculo marginal ausente.
          • Banda temporal estrecho en el parietal.
        • El nodo 46 diferencia a Bodo del último ancestro común hipotético del neandertal y el HAM (nodo 47) con estos cambios de valor informativo:
          • Cavidad glenoidea poco profunda.
          • Un único foramen cigomático-facial.
          • Ausencia de torus en la cara vestibular del proceso alveolar maxilar
    • El hipotético último ancestro común de H. sapiens y H. neanderthalensis tiene más afinidades con especímenes africanos (Bodo y Broken Hill 1, Homo rhodesiensis) que con los europeos.
      • Estaría posicionado en el nodo 47. Este taxón podría diferenciarse de los dos grupos monofiléticos descendientes, los neandertales y los humanos modernos, por las siguientes características:
        • Contorno pentagonal de la bóveda craneal en norma occipitalis, como el HAM.
        • Torus angularis parietalis ausente, como en el HAM y el neandertal.
        • Planum occipitalis pentagonal en norma occipitalis.
        • Torus occipitales transversus recto en norma occipitalis, como los neandertales.
        • Convexidad medio-lateral del tubérculo articular.
        • Cavidad glenoidea superficial.
    Árbol de consenso obtenido con ayuda de la metodolgía bootstrap 50% majority-rule. Los porcentajes quedan indicados en las ramas. Mounier y Caparros, 2015.
    El análisis identifica tres clados bien reconocidos, con cierto grado de cohesión: 
    • El outgrupo, compuesto por especímenes Pleistoceno temprano ((KNM-ER 3733, D2700) Sangiran 17)
    • Dos grupos monofiléticos:
      • Homo neanderthalensis (((Saccopastore 1 ((Gibraltar 1, Amud 1))) La Ferrassie 1, La Chapelle-aux-Saints) Guattari I))) Steinheim) Atapuerca SH5).
        • Corresponde al nodo 38, que muestra los siguientes cambios:
          • Fosa suprainíaca débilmente delineada y con bordes convergentes.
          • Foramen cigomático-facial arqueado.
        • En el nodo 37, aparecen cambios adicionales:
          • Borde circular de la calvaria en norma occipitalis.
          • Tubérculo frontal medialmente desplazado.
          • Falta de quilla sagital en el frontal.
          • Torus occipitalis transversus sobresaliente bilateralmente.
          • Protuberantia occipitalis externa ausente.
          • Presencia de un toro alveolar en la cara vestibular del proceso alveolar del maxilar.
        • La inclusión de los especímenes del Pleistoceno Medio SH5 y Steinheim está bien apoyada por las características importantes que se consideran autapomorfias neandertales. El Modelo de Acreción asigna estos dos especímenes a una "etapa pre-Neandertal" (MIS 11-9 es decir 424-300 ka). Una secuencia cronológica de los nodos 38-33, ilustra este Modelo de Acreción.
      • Homo sapiens ((((((Cro-Magnon 1 ((Abri Pataud 1, Chancelade) Ohalo II)) LH 18) Qafzeh 9) Qafzeh 6) Skhul V, Jebel Irhoud I)) Florisbad, Jinniu Shan), más variable que neanderthalensis.
        • H. sapiens aparece en el nodo 49, con los siguientes cambios relevantes:
          • Cigomático muy inclinado. Se trata de una reversión, pues estaba presente en el outgrupo.
          • Fosa canina bien definida.
          • Cresta petrotimpánica perpendicular.
          • Incurvatio horizontalis marcada.
          • Meato auditivo situado inferiormente,
          • Fuerte discontinuidad entre el borde infra-orbital y la superficie maxilar anterior.
          • Tuber parietale desplazado medialmente.
        • La posición de Jinniu Shan es difícil de interpretar en un sentido puramente filogenético pues muestra muchos rasgos arcaicos. Este espécimen está muy mal conservado y las observaciones sobre su morfología se deben considerar con cautela (Wu, 1988).
    • Una serie de especímenes del Pleistoceno Medio continúan presentando una posición filogenética incierta, por su heterogeneidad: Arago, Ceprano, Petralona, ​​Broken Hill 1, Bodo y Dali. Forman una politomía que parte del último ancestro común entre los humanos modernos y los neandertales.