martes, 22 de diciembre de 2015

La ontogenia del maxilar diferencia a los humanos modernos del resto de los Homo

Identificación de mapas de deposición ósea / resorción y el crecimiento facial.
(a, b) Imágenes de microscopio electrónico de barrido que muestran detalles de la microanatomía hueso. Las barras de escala, 100 μm.

(a) Las superficies formadoras de hueso son relativamente suaves, con depósitos de colágeno producidos por los osteoblastos. Imagen tomada en el hueso maxilar del neandertal de Devil’s Tower (Gibraltar 2).

(b) La reabsorción se identifica por la irregularidad de las superficies talladas por los osteoclastos sobre el hueso ya que disuelven y eliminan la matriz ósea. Imagen del maxilar del cráneo 16 de la Sima de los Huesos.

(c) Mapa morfogenético facial de los neandertales basado en  Devil’s Tower mostrando sólo la deposición de hueso sobre el maxilar superior. 
(d) Mapa morfogenético facial de los Homo de la Sima de los Huesos basado en el cráneo 9 que muestra deposición ósea sobre el maxilar superior con un poco de resorción localizada a la entrada de la cavidad nasal y maxilar lateral.
(e, f) Mapas morfogenéticos faciales de subadultos humanos modernos que muestran la resorción como característica dominante sobre el maxilar superior.
A diferencia de los HAM, los neandertales mostraban un gran prognatismo, similar a los prenenadertales de la Sima de los Huesos.

Rodrigo S. LacruzTimothy G. BromagePaul O’HigginsJuan-Luis ArsuagaChris Stringer,
Ricardo Miguel GodinhoJohanna WarshawIgnacio MartínezAna Gracia-TellezJosé María Bermúdez de Castro y Eudald Carbonell han estudiado la ontogenia del maxilar para determinar el momento en el que surgen estas diferencias. Los neandertales de Devil’s Tower (Gibraltar 2) y La Quina 18 y los especímenes de la Sima de los Huesos (Cráneos 6, 9 y 16, cara parcial AT-1100 y maxilar derecho AT-5899), todos ellos subadultos (sin erupción del M3), muestran una extensa deposición ósea, igual que en Australopithecus (excepto sediba) y los primeros Homo, mientras que en los HAM el hueso se reabsorbe. Esta diferencia es evidente a los ca 5 años de edad. Por lo tanto la deposición de hueso es un rasgo plesiomórfico entre aquellos grupos, mientras que la morfogénesis facial del H. sapiens representa un rasgo derivado.

El ejemplar ATD6-69 (~ 850 ka; H. antecessor) muestra una resorción que recuerda la de los humanos modernos. Cabe destacar que esta similitud de desarrollo se acompaña de características anatómicas compartidas entre ATD6-69 y los humanos modernos.

En algunas regiones de los maxilares de la Sima de los Huesos se observa una resorción que no aparece en los neandertales:
  • Resorción en una estrecha franja vertical en el punto donde la parte anterior del clivus naso-alveolar se encuentra con la cara lateral del maxilar superior, ligeramente tras el canino. Esto podría estar relacionado con el hecho de que en los fósiles de la Sima de los Huesos aparece una concavidad transversal, mientras que en los neandertales los lados faciales son planos y orientados más parasagitalmente. 
  • Resorción en las zonas inmediatamente debajo de la cavidad nasal. Esto está probablemente relacionado con el hecho de que en los Homo de la Sima de los Huesos, la cresta nasal lateral se desvanece en el clivus naso-alveolar, sin llegar a la espina nasal para formar un alféizar, como en todos los neandertales y algunos humanos modernos.
  • Puede ser que estas diferencias representen una característica local dentro de un plan de crecimiento facial global dominado por la deposición del hueso.
Comentarios de José María Bermúdez de Castro
Comunicado del Equipo de Atapuerca
Comunicado de la Universidad de Nueva York
Comentarios de María Pérez Ávila


El esquema ilustra la dirección de crecimiento principal del maxilar en los fósiles de la Sima de los Huesos, los neandertales y los humanos modernos. 
Las flechas púrpura indican un fuerte crecimiento hacia delante.
La flecha azul indica resorción.
Las flechas hacia abajo indican el desplazamiento del prostion. En los fósiles de la Sima de los Huesos y en los neandertales, la fila de dientes en bloque se desplaza hacia delante con respecto a la tuberosidad maxilar, generando así el espacio retromolar.