lunes, 4 de mayo de 2015

Cueva de la Güelga

Situación de la Cueva de la Güelga. José Manuel Quesada y Mario Menéndez. 2009.

Localización

La Güelga es un conjunto de cuevas y abrigos.
El karst de la Güelga se localiza en la cuenca media del río Sella, dentro de los límites del concejo de Cangas de Onís, Asturias. El arroyo de La Brava se sume por la actual boca de la cueva; ha creado un sistema de terrazas, con sus correspondientes cuevas de desagüe que han sido ocupadas durante el Paleolítico Medio y Superior.

Descubrimiento

Conocida desde antiguo, la primera valoración científica se realiza en 1986. En los primeros años 1990 la cueva es víctima del turismo y el furtivismo arqueológico. La zona D se viene excavando desde el 2000. En 2005 se abrió una nueva zona de excavación en la terraza exterior (zona D exterior).
Perfil estratigráfico de la zona A de la Cueva de la Güelga. Eduardo García-Sanchez et al, 2014.

Descripción

En la terraza inferior se localizan las zonas A, B y C, situadas en torno a la boca actual de la cueva.
Muestran los restos de una intensa ocupación solutrense arrastrada por el río hacia el interior de karst.
En las zonas A y C se excavó una ocupación del Magdaleniense Inferior Cantábrico o Magdaleniense III (hace 14 ka). La industria lítica y ósea muestra la presencia de un grupo de cazadores especializados en ciervos, rebecos y cabras, seguramente en primavera y verano. El nivel 3 ha proporcionado una excelente colección de arte mueble.

  • La zona A está situada junto a la orilla izquierda del cauce, apenas a 2-3 m de distancia del desmonte o corte que limita la hondonada por la que circula el cauce del arroyo. La zona es una pequeña plataforma prácticamente plana, pero que originalmente poseía una pendiente E-O. Esta desapareció al ser vaciada y allanada para organizar un redil de ganado caprino. El resultado es un espacio angosto de 3 metros de ancho por 8 de largo, delimitado entre la pared caliza de la cueva y un muro.
  • La zona B constituye la prolongación natural hacia el exterior de la zona A. La plataforma aterrazada conserva una pendiente E-O y se extiende a lo largo de unos 6 m hasta el desmonte de la hondonada. Un sondeo realizado en los 1990 dio cuenta de una serie de niveles magdalenienses.
  • La zona C se localiza en la vertiente derecha, a 2 m sobre el fondo del cauce del pequeño arroyo. Se trata de una superficie angosta de unos 4 m de ancho por 12 m de largo aproximadamente.

En la terraza superior, a 11 m sobre el cauce del arroyo, se abre una boca de cueva, la zona D, colmatada de sedimentos y bloques de derrumbe que buzan hacia el interior de la cueva formando un talud, con una secuencia Chatelperroniense-Auriñaciense-Musteriense separada por derrumbes y periodos de abandono. Se trata de la entrada originaria al sistema kárstico.
  • En la Zona D interior, se distinguen los siguientes niveles:
    • N1 y N2. Chatelperroniense. Se localizó una industria laminar en sílex, incluyendo dos puntas de chatelperron y otro conjunto en lascas de cuarcita con raederas y denticulados. Los sedimentos están removidos. Dataciones entre 45-42 ka cal BP.
    • N3 y N4. Bloques de piedra desprendidos del abrigo y arcillas y limos del exterior. Prácticamente estériles.
    • N5 y N6. Ariñaciense. Conjunto lítico y óseo reducido, mayoritariamente laminar, en sílex y cuarcita. Dataciones hace ca 38 ka cal BP.
      • N5. Bloques de piedra.
      • N6. Capa arcillosa.
    • N7 y N8. Estériles.
    • N9. Musteriense. Intensa presencia humana evidenciada por restos de combustión, abundante industria lítica con cadena operativa discoide y en menor medida levallois y restos de fauna con huellas de descarnado. Varios fragmentos de dientes humanos de morfología neandertal. Dataciones 48-45 ka cal BP.
  • En el exterior, el nivel 4 ha proporcionado industria lítica modo 3 evolucionado y un fragmento dental de morfología neandertal.
La Güelga. Planimetría. José Manuel Quesada y Mario Menéndez. 2009.

Excavaciones y estudios

1986. La cueva se incorpora al inventario de la carta arqueológica de Cangas de Onís y Onís. Martínez Villa.
1989. Sondeos arqueológicos. Mario Menéndez Fernández y Alberto Martínez Villa.
1990-1995. Se excava la zona A, que reveló una ocupación del Magdaleniense Inferior Cantábrico o Magdaleniense III.
2000. Primera campaña de campo en la zona D, dirigida por José Manuel Quesada y Mario Menéndez. Una cata proporciona restos chatelperronienses.
2001. Zona D. Descubrimiento de la boca y de los niveles 1, 2, 3 y 4.
2002. Excavación en los niveles 4, 5 y 6 de la zona D interior. La zona 6 proporciona un conjunto auriñaciense. Comienzan las excavaciones en la zona D exterior.
2003. Excavación en los niveles 7 y 8 de la zona D interior. Se amplía en extensión la excavación de la zona D exterior.
2004-2005. Publicación de los primeros resultados provisionales.
2005. Se excava el nivel 9 en la zona D interior y el nivel 4 en la zona D exterior, con una alta concentración de materiales arqueológicos.
2006-2008. Excavación en el nivel 4 de la zona D exterior.
2012. Análisis micromorfológico de todos los niveles de la zona D para contrastarlos con los resultados sedimentológicos. C-Ch. Weniger.
Estratigrafía y dataciones de la zona D interior. Los objetos líticos no están a escala. Mario Menéndez et al, 2014.

Bibliografía