miércoles, 14 de enero de 2015

Nueva apomorfia humana: lateralidad en el surco temporal superior

MRI de un sujeto adulto con el Surco Temporal Superior (STS) izquierdo.
El estudio de las asimetrías estructurales cerebrales como sustratos anatómicos de las asimetrías funcionales en seres humanos existentes, grandes simios y homínidos fósiles es de gran importancia en la comprensión de las bases estructurales de la cognición humana moderna.

El hemisferio derecho es ligeramente mayor que el izquierdo, extendiéndose más hacia el polo frontal, mientras que el izquierdo se extiende más hacia el polo occipital (patrón petalial). El lóbulo frontal derecho es a menudo más grueso que el izquierdo. El planum temporal del lóbulo temporal, parte del área de Wernicke, es mayor en el lado derecho en la mayoría de los humanos. La pendiente de la Cisura de Silvio, que define el borde superior del lóbulo temporal, es más pronunciada en el lado derecho.
La lateralidad y la asimetría del cerebro son consideradas como exclusivas de los humanos, y se asocian con una especialización del hemisferio izquierdo para el lenguaje (incluido el de gestos), la lógica y pensamiento, los gestos y el uso de herramientas y del hemisferio derecho para la creatividad, la intuición, la visión y la atención. Sin embargo, las asimetrías están muy extendidas entre los animales, lo que apoya la teoría de la evolución gradual de funciones como el lenguaje y el uso de herramientas.

François LeroyQing CaiStephanie L. BogartJessica DuboisOlivier CoulonKarla MonzalvoClara FischerHervé GlaselLise Van der HaegenAudrey BénézitChing-Po LinDavid N. KennedyAya S. IharaLucie Hertz-PannierMarie-Laure MoutardCyril PouponMarc BrysbaertNeil RobertsWilliam D. HopkinsJean-François Mangin y Ghislaine Dehaene-Lambertz han analizado las imágenes de RM obtenidas de 177 seres humanos y 73 chimpancés.

En el cerebro humano, desde muy temprano en la ontogenia, el surco temporal superior es más profundo en el hemisferio derecho, en la zona ventral del giro de Heschl, con independencia del sexo y lateralización de la mano y el lenguaje, en un 95 % de los humanos. La diferencia es más acentuada en los varones. Su aparición temprana en la ontogenia sugiere un fuerte control genético sobre esta parte del cerebro. En contraste, la asimetría es apenas visible en chimpancés, lo que puede proporcionar pistas importantes sobre la evolución de la comunicación y la cognición social en nuestra especie.