viernes, 13 de diciembre de 2013

Los yacimientos fluviales del pre-MIS 5 del sur de Gran Bretaña y norte de Francia responden a necesidades nutricionales.

Figura 1 La distribución de la Baja al Paleolítico Medio (pre-MIS 5) sitios en Gran Bretaña y el norte de Francia, con más de 500 bifaces (incluyendo roughouts) y otros sitios clave hace referencia en el texto.
Yacimientos en el sur de Gran Bretaña y norte de Francia con bifaces abundantes correspondientes al Paleolítico Medio Temprano (pre-MIS 5).

Figure 2 Palaeolithic site and find distribution in SW England from PRoSWEB with the cumulative number of artefacts plotted against area as a measure of the variance of site richness and statistics for find location.
Yacimientos del pre-MIS 5 en suroeste de Gran Bretaña
Antony G. Brown, Laura S. Basell, Sian Robinson y Graham C. Burdge han estudiado la distribución espacial de los yacimientos datados en el interglacial pre-MIS 5 (Paleolítico Medio Temprano a Inferior) en el sur de Gran Bretaña y Norte de Francia, poniendo el acento en los yacimientos más ricos en bifaces.

Estos yacimientos muestran una marcada concentración en islas de las graveras y terrazas fluviales de los valles del curso medio-inferior de los ríos, en estuarios y lagos, cerca de los límites estimados para los hielos. Debido a la ubicuidad y constancia de de este patrón de ubicación, se ha especulado con que responde al arrastre de las corrientes fluviales.

Habría sido esencial para aquellos homínidos encontrar fuentes de proteínas, grasas, hidratos de carbono, ácido fólico y vitamina C. Los autores han utilizado una base de datos de recursos alimenticios disponibles en plantas y animales y su distribución en el paisaje. La ubicación óptima en el paisaje nutricional (nutriscape) resulta ser la rivera y llanuras de inundación, donde los recursos acuáticos y de humedales son abundantes, entre ellos algunos tan interesantes como las raíces comestibles, las anguilas, las aves acuáticas y los castores y la riqueza en pastos atrae a los grandes herbívoros. Las visitas repetidas y posibles ocupaciones durante largos periodos de tiempo explican el elevado número de objetos acumulados. Las vitaminas y proteínas podían obtenerse de fuentes tales como el hígado crudo, huevos, peces y plantas, incluyendo berros (que crecen todo el año). Las grasas, de la médula ósea, las colas de castor y las anguilas. Las gravas son ricas en sílex y las cañas son un buen  y abundante combustible. El castor puede proporcionar también buenas pieles.

Estos recursos también atraerían a los depredadores y por ello los homínidos buscaron la seguridad de las islas.

La diversidad nutricional de estos sitios de la franja atlántica del noroeste de Europa permitió, partiendo de lugares más cálidos al sur, la ocupación repetida de los homínidos durante los períodos cálidos del Pleistoceno.

En base a este análisis, los autores proponen que la distribución de los yacimientos está relacionada con el comportamiento real de las poblaciones y refleja elecciones conscientes, patrones de actividad y la satisfacción de necesidades nutricionales y no son el resultado de procesos tafonómicos fluviales.

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