martes, 21 de enero de 2014

Útiles prehistóricos

Entendemos por útil (objeto-útil, instrumento, artefacto o herramienta):
  • Objeto pensado para ser utilizado, fabricado (manufacturado) intencionalmente por el ser humano o sus ancestros para una utilidad (función o finalidad).
    • Un objeto modificado implica una intención de conseguir algo.
    • Cuando en un yacimiento encontramos materiales no modificados, pero aportados intencionalmente, presuponemos que se acopiaron para conseguir un fin.
  • Cualquier objeto que presente huellas de su uso para facilitar la consecución de un objetivo. 
La forma de un útil nada nos dice sobre su función, que ha de ser determinada mediante análisis funcionales. Por otra parte, el empleo concreto de un útil nada nos dice sobre la función a la que iba destinado.
La similitud de forma no implica necesariamente una identidad de uso.
  • Multiplicidad: Dos útiles clasificados dentro de la misma categoría pudieron tener utilizaciones diferentes.
  • Polifuncionalidad: Un útil pensado para un determinado uso pudo utilizarse de otro modo, sin pérdida de rendimiento.
  • Falta de especialización: Un útil pudo ser destinado a varias utilizaciones diferenciadas.
Por otra parte pudo darse redundancia en las formas: formas diferentes pudieron ser empleadas para lo mismo.

Se puede realizar el estudio de los artefactos desde dos puntos de vista (Steven L. Kuhn, 2011):
  • La caracterización de las cadenas operatorias. Cómo se fabricaban, teniendo en cuenta las capacidades cognitivas de los homínidos. Se considera que este aspecto es objeto de selección neutral. 
  • Las dimensiones económicas del diseño, producción y uso. Tiempo y energía consumidos e influencia en el comportamiento tecnológico de la organización de la subsistencia y el uso del espacio. Este aspecto está incluido dentro de los procesos adaptativos. 
Ambos aspectos se combinan en la historia de vida de los artefactos, que comienza con la obtención de la materia prima y acaba con el abandono de los objetos.

MECANISMO DE CREACIÓN.

Para que nazca un útil y no desaparezca del anonimato, debe ser beneficioso para alguien. Su creación pasa por las siguientes fases:
  • El creador ha de tener la voluntad de ser creativo, producir algo de la nada, una herramienta de una roca.
  • El creador ha de disfrutar de una intuición, pues los problemas reales son demasiado complejos para poderlos resolver mediante lógica pura.
  • Análisis-síntesis: Se parte de una idea. Se analiza la idea y se sintetizan las opciones válidas. Surgen así nuevas propuestas y preguntas y de forma recursiva, nuevos procesos de análisis-síntesis.
  • Interviene el azar, limitado a lo posible.
  • Selección, a través de la utilización exitosa.
  • Reproducción. Puede suponer un nuevo proceso creativo. Por otra parte, una reproducción imperfecta permite nuevas creaciones.

PROCESO DE FABRICACIÓN.

Se seleccionan dos bases naturales: percutor y matriz.
  • Según el Sistema Lógico Analítico (SLA), el percutor se denomina Base natural (Bn). 
La interacción de ambos objetos, da lugar a la fragmentación del matriz.
  • El matriz conserva el negativo. Según el SLA este negativo se denomina Base Negativa de Primera Generación (BN1G). 
    • Si se retoca con la intención de configurar una herramienta, se denomina Base Negativa de Primera Generación de Configuración (BN1GC) 
  • El objeto resultante de la interacción es el positivo. Según el SLA, este objeto se denomina Base Positiva de Primera Generación (BP1G). 
Si el proceso se repite sobre la matriz, obtendremos una BN2G y una BP2G, y así sucesivamente.
  • La matriz se denomina entonces Base Negativa de Primera Generación de Explotación (BN1GE).
Uno de los rasgos más característicos de los conjuntos líticos del Paleolítico Medio de Europa Occidental es la transformación de herramientas o lascas en bases para producir una nueva generación de artefactos, lo que se ha denominado "ramificación" (Bourguignon et al., 2004). 
Técnicas de reducción de núcleos

TÉCNICAS

Siguiendo a BREUIL llamaremos:
  • Talla a cualquiera de los diversos procedimientos de aplicación intencional de una fuerza mecánica para obtener lascas (éclats) que puedan ser utilizadas como tales, o ser modificadas a su vez, o bien para preparar el bloque matriz dándole la forma deseada y convirtiéndole en un útil más poderoso y masivo que las lascas.
  • Retalla a una talla más ligera que la precedente, destinada a regularizar por nuevas descamaciones de menor extensión los bordes del útil ya bosquejado o de la lasca bruta.
  • Retoque es un trabajo más ligero aún, que únicamente actúa en los bordes de las piezas eliminando pequeñas escamitas, bien para regularizarlos o para reparar sus filos, atenuarlos o suprimirlos.
    • Modo: hace referencia al ángulo con que se dispone el retoque con respecto a la base.
      • Simple: el ángulo que forma el retoque con respecto a la base es igual o ligeramente inferior a 45º. 
      • Abrupto: el ángulo que forma el retoque con respecto a la base es superior a 45º, llegando en ocasiones hasta los 90º. Al contrario que el retoque simple, que no modifica el filo original, el abrupto lo destruye, dando así lugar a lo que se conoce como bordes abatidos. En ocasiones se habla de retoque semiabrupto o ultraabrupto.
      • Plano: el ángulo que forma el retoque con respecto a la base es siempre inferior a 45º. Afecta tanto al borde como a las caras de la pieza, siempre conservando el filo.
    • Amplitud: grado en que el retoque penetra en la superficie de la pieza, desde el filo.
      • Marginal: el retoque se limita al margen de la pieza.
      • Profundo: se localiza en profundidad. 
      • Invasor: se extiende por gran parte de la superficie, alcanzando el eje tecnológico de la pieza. 
      • Cubriente: se extiende por toda o casi toda la superficie de una o las dos caras de la pieza.
    • Dirección: se refiere a la ubicación del retoque con respecto a las caras de la pieza (siendo dicha ubicación contraria a la cara sobre la que se ha ejercido la fuerza para la ejecución del retoque). 
      • Directo: el que aparece sobre el anverso de la pieza.
      • Inverso: el que aparece sobre el reverso de la pieza. 
      • Alterno: si un filo presenta retoque directo y el otro anverso. 
      • Alternante: si en un mismo filo hay retoques directos e inversos en dos zonas diferentes. 
      • Bifacial: si un filo presenta a la vez retoques directos e inversos.
    • Delineación: documenta la manera en que se distribuyen las extracciones que constituyen el retoque. 
      • Continuo: las extracciones del retoque son adyacentes entre sí, constituyendo una serie continua.
      • Discontinuo: las extracciones no son adyacentes entre sí. 
      • Denticulado: las extracciones forman una “hilera de dientes”.
    • Tipos: Algunas técnicas de retoque dejan cicatrices y desechos característicos. 
      • La técnica del microburil, muy extendida, consiste en colocar una lasca o una hoja sobre un yunque con una arista angulosa y, con un pequeño percutor, dar golpecitos en el borde para ir creando una muesca hasta que se produce una fractura espontánea. Así se trocea la lasca o la hoja, obteniendo fragmentos que servirán de soporte a diversos utensilios, generalmente microlitos geométricos.
      • La técnica del golpe de Buril consiste en la extracción de un fragmento estrecho y alargado, llamado «viruta de buril», por presión o por percusión de un borde o de una línea de preparación (truncadura) que actúa como plataforma de percusión. Por este sistema se consiguen un o varios paños de buril. A pesar de la sencillez del concepto, la combinación de posibilidades es innumerable, ya que es factible dar el golpe en cualquier posición. Cuando un buril pierde el filo debido al uso, suele reavivarse con otro golpe de buril. El reavivado por uno o varios golpes de buril sólo puede ser comprobado por medio de reconstrucciones o por la presencia de huellas de uso.
        • Hay ciertos tipos especiales de buril, durante el Paleolítico Superior de Europa occidental, que aparecen y tienen una vida tan corta, que permiten caracterizar ciertos periodos (por ejemplo, «buril de busqué», «buril de Noailles», «buril en pico de loro»...).
        • La viruta de un buril puede ser retocada para aprovecharla como utensilio, por ejemplo hojitas de dorso.
        • La variante del golpe de tranchet se observa a menudo en útiles bifaciales. Se consigue dando un golpe cerca de uno de los bordes, lo que genera un negativo de lascado con un ángulo muy agudo respecto a la superficie golpeada, proporcionando un filo muy cortante a lo largo de la arista. En algunos casos, esta técnica busca el reavivado de un borde dañado.
      • La técnica de la muesca clactoniense, consiste en golpear el borde de una lasca, sobre una u otra cara, para obtener una escotadura de un sólo negativo de lascado llamado «muesca clactoniense», diferente de la muesca retocada porque aquella se hace de un sólo golpe y ésta se hace con una serie de retoques adyacentes.
      • La acanaladura de la base de algunas puntas de proyectil, o su adelgazamiento basal para facilitar su enmangue, son dos ejemplos de técnicas especiales con desechos característicos específicos de América (por ejemplo, Folsom o Clovis).
Para estas operaciones pueden utilizarse diversas técnicas:
  • PERCUSIÓN DIRECTA por medio de una piedra, un rollizo de madera o un hueso o asta. La técnica con percutor de piedra, en su forma más primitiva, consiste en golpear el riñón de sílex con otro del mismo material, un núcleo o más frecuentemente con un canto de roca blanda que llamaremos percutor. 
    • El DEBITADO EN RODAJAS, consiste en el aprovechamiento de riñones de sílex, en
      rodajas, por percusiones verticales sucesivas, cambiando el punto de percusión en cada extracción, y utilizando como plataforma la misma corteza del riñón, con lo que se obtienen multitud de lascas espesas de sección subtriangular, muy útiles para la fabricación de raederas transversales convexas. 
    • Una mejora de estas técnicas es la TALLA LEVALLOIS, método más difundido en el Paleolítico Medio de producción de lascas con formas predeterminadas (escamas, hojas, puntas), utilizando diferentes métodos de descamación.
      • Uso jerárquico de superficies del núcleo.
      • El núcleo se divide en:
        • Plano de percusión
        • Plano de lascado.
      • Debido a la disposición de estas superficies, que se someten a tratamientos diferentes a través de las fases de reducción, los núcleos Levallois son a menudo asimétricos en sección transversal.
      • Existencia de convexidades laterales y distales en plano de lascado antes de extracción de lasca.
      • Eje de percusión paralelo o subparalelo a intersección de plano de lascado o plano de percusión.
      • Empleo de percutor duro.
      • Dentro del Levalllois diferenciamos métodos lineales (una lasca por superficie preparada para obtener lasca preferencial o puntas Levallois) o bien métodos recurrentes (más de una lasca: recurrente unipolar, bipolar o centrípeto).
      • Asociado a materias primas de buena calidad. Desde 300 ka BP‐final Paleolítico Medio.
    • PERCUSIÓN APLASTADA O SOBRE YUNQUE, empleada para la obtención de retoques abruptos, consiste en descansar la lámina o lasca que queremos retocar sobre una piedra plana, dejando que sobresalga la parte que deseamos eliminar. Después, una serie de
      pequeños golpes (otras veces aplastamientos sucesivos) eliminan esquirlas. Se empleó para la preparación de "dorsos rebajados". 
      • Una variante de la anterior es la TÉCNICA BIPOLAR, en que se golpea con un gran percutor sobre el objeto apoyado. Con ello resulta un verdadero retoque doble (uno directo y otro por contragolpe). Es muy difícil de dirigir y sus resultados no son siempre controlables. Se distingue por el doble cono de percusión que muestra el útil; uno en cada extremidad. La talla bipolar hace posible la explotación de pequeños nódulos que serían imposibles de procesar mediante talla a mano alzada y produce pequeños positivos. Su aplicación implica una economía inteligente de la materia prima.
    • PERCUSIÓN POR CONTRAGOLPE, generalmente utilizada para eliminar recortes de buril o para preparar retoques escamosos de los llamados musteroauriñacienses, consiste en colocar el objeto más o menos apoyado sobre un yunque de piedra o hueso, y golpearlo siempre oblicuamente, con lo que únicamente se desprende la parte en contacto con el yunque. 
    • PERCUSIÓN LANZADA, el percutor, generalmente una roca con aristas o bordes cortantes, está fijo en el suelo (percutor durmiente) y es el propio bloque de sílex el que se dispara sobre él con la mayor violencia. Se utilizó para la obtención de grandes lascas con marcado bulbo de percusión, llamado "en pezón", ancho talón, ángulo de fractura muy obtuso, punto de impacto muy marcado, y a veces doble o múltiple según las irregularidades del percutor, y un marcado cono. Con esta técnica parece que fueron logradas las llamadas lascas clactonienses.
  • PERCUSIÓN INDIRECTA O TALLA A LA CUÑA, por intermedio de un cincel de madera, hueso o marfil. El núcleo es colocado en tierra, sujeto firmemente entre los pies o entre dos maderos atados fuertemente con correas o cuerdas, y sobre él se apoya el cincel que recibirá el golpe del percutor.
  • TALLA POR PRESIÓN. Se logra por medio de "compresores" de rocas blandas, hueso, madera, cuerno, de secciones que varían entre redonda, oval o cuadrada, o materias duras como dientes, sílex y cuarzos. Los actuales indios mejicanos apoyan el compresor en su pecho (un bastón de empuñadura en T, en cuya extremidad distal fijan un diente o trozo de piedra dura), con el que realizan bruscas y fuertes compresiones sobre los núcleos de obsidiana, fijos en hendiduras de troncos o entre los pies.
  • DISCOIDE: el núcleo se divide en dos superficies que pueden o no ser asimétricas y pueden o no estar jerarquizadas. Presenta dos direcciones de talla: tangencial o cordal y centrípeta. Percusión directa con percutor duro. Esquema operativo en varios métodos:
    • unifacial (una superficie como plano de percusión y otra como plano de lascado durante todo el proceso) y 
    • bifacial (ambas caras pueden tener ambas funciones). Se encuentra en todos los momentos y espacios geográficos del Paleolítico.
  • LAMINAR: no se explotan dos superficies, sino todo el volumen del núcleo. Las piezas obtenidas son hojas y no lascas: varios métodos que varían según la superficie del plano de lascado: muchas veces los núcleos se tallan siguiendo la manera del Paleolítico Superior. Rara vez se retocan las hojas, usándose como cuchillos.
  • QUINA: dos ejes morfológicos guían la producción: longitudinal (mayor) y perpendicular a éste (menor). Al menos dos superficies de explotación adyacentes y secantes. Superficies no jerarquizadas. Soportes espesos, sobre todo en zona de talón. Final de Paleolítico Mediio en el SO de Francia, N y E de la Península Ibérica.

EVOLUCIÓN.

Berthelet, Chavaillon y Picq han propuesto la siguiente secuencia:
1.     Utilización de cantos rodados o bloques de piedra para partir huesos, nueces o ramas. Se desprenden lascas de forma accidental que eventualmente pueden ser utilizadas.
2.     Las lascas sirven de cuchillo o raspador.
3.     Las lascas se obtienen voluntariamente golpeando un canto rodado con un percutor de piedra. Las lascas obtenidas pueden ser retocadas. Obtención de choppers.
4.     Fabricación de útiles de piedra para tareas específicas.

Podemos descomponer la evolución de un tipo de útil a lo largo del tiempo en tres variables interrelacionadas mediante la tecnología: forma, materiales y función. La  tecnología persigue la máxima eficacia: la mayor adaptación de la forma y el material a la función.
La evolución pasa por las siguientes fases:
a.     Invención y creación. La eficacia es muy baja. La diversidad formal y de materiales es alta.
b.    Realimentación. La utilización del objeto permite observar sus defectos. La tecnología ofrece nuevas soluciones técnicas. En poco tiempo se suceden muchas innovaciones y cambios.
c.     A medida que el grado de eficacia aumenta, el ritmo de innovación se ralentiza.
d.    Equilibrio. No aparecen cambios importantes. Formas y materiales están estandarizados. El grado de eficacia es elevado. Las variaciones responden a concepciones estéticas o modas.

Los útiles solo pueden entenderse dentro del contexto tecnológico, económico, social…, en el que han sido concebidos, están localizados en una cultura. Por ello, además de forma, materiales, función y tecnología aplicada, hemos de considerar que influyen en su evolución las costumbres sociales, aspectos económicos, influencia de otros objetos y funciones, modas y consideraciones estéticas, elementos religiosos y rituales…

El contexto de hallazgo de un objeto consiste en:
-       El material que lo rodea (arcilla, grava, arena…)
-       Su situación: posición vertical y horizontal dentro del nivel (algún tipo de sedimento o suelo).
-       Su asociación con otros hallazgos.
Los procesos postdeposicionales afectan al modo en que fueron sepultados los hallazgos y a lo que les sucedió posteriormente. Michael Schiffer distingue entre:
1.     Procesos postdeposicionales culturales (transformaciones-C). Para reconstruir correctamente las actividades primitivas, es fundamental entender el proceso al que el hallazgo corresponde.
a.     Previos al enterramiento.
                                          i.    Adquisición de la materia prima.
                                         ii.    Manufactura.
                                        iii.    Uso.
                                        iv.    Abandono. Enterramiento deliberado.
1.     Para su posterior recuperación.
2.     Definitivamente.
b.    Posteriores (arado, saqueo…)
2.     Procesos postdeposicionales naturales (transformaciones-N)
La distinción entre procesos culturales y naturales está siendo importante para determinar si los primeros homínidos eran cazadores o carroñeros.

Función y forma vienen marcadas por la tradición cultural del grupo pero sus relaciones se simplifican en dos tipos de aspectos, dependiendo del grado en que la función condicione la forma:
-       Funcional-culturales. La forma viene definida básicamene por aspectos técnicos y funcionales.
-       Estilístico-culturales. Los requerimientos funcionales no son muy importantes y actúan más bien principios estilísticos, culturales, sociales, geográficos y temporales.
Ambos tipos de aspectos actúan simultáneamente en la definición de los objetos, si bien en diferente grado.

Medida de la complejidad lítica

Charles Perreault et al (2013) han elaborado una lista no exhaustiva que intenta medir la complejidad de la tecnología lítica.
  • Pasos preliminares
    • (1) Tratamiento de la materia prima: evidencia de tratamiento térmico.
  • Técnicas de preparación del núcleo
    • (2) Decortification: se elimina la corteza.
    • (3) Conformación de la plataforma: plataforma preparada intencionadamente por descamación
    • (4) Conformación de la superficie de escamas: Se prepara intencionalmente la cara de eliminación de escamas.
    • (5) Formación de la superficie antiexfoliación: se da forma a la parte no activa del núcleo.
    • (6) Hojas: Para alinear la cara de obtención de lascas, se extraen cuchillas crestadas o desbordantes.
  • Técnicas de conformación de núcleo: 
    • (7) Percusión con martillo duro.
    • (8) Percusión con martillo blando.
    • (9) Percusión con martillo bipolar.
    • (10) Percusión con martillo indirecto.
    • (11) Talla por presión con percusión de martillo.
    • (12) Percusión con martillo pico.
  • Técnicas de producción de positivos:
    • (13) Percusión con martillo duro.
    • (14) Percusión con martillo blando.
    • (15) Percusión con martillo bipolar.
    • (16) Percusión con martillo indirecto.
    • (17) Talla por presión con percusión de martillo.
    • (18) Aplicación de ocre.
    • Tratamiento de bases:
      • (19) Abrasión (frotamiento/erosión).
      • (20) Eliminación de salientes.
      • (21) Facetado (se retiran pequeñas escamas).
  • Conformación del producto
    • Conformación de bordes: 
      • (22) Retoque de bordes.
    • Modificación Prensil:
      • (23) Cara pasiva (para facilitar la prensión manual o el enmangado)
      • (24) Muescas.
      • (25) Pedúnculos.
    • Formación de la superficie:
      • (26) Retoque unifacial.
      • (27) Retoque bifacial.
      • (28) Para la molienda.
      • (29) Adelgazamiento bulbar.
  • Rejuvenecimiento del núcleo:
    • (30) Tablette: eliminación de grandes escamas.
    • (31) Outrepassée: golpeo intencional para dar forma al extremo distal del núcleo.
    • (32) Débordante: golpeo a lo largo del borde de núcleo para formar de nuevo la superficie de descamación.
    • (33) Cresta secundaria: remodelación de la cara del núcleo.
    • (34) Rotación del núcleo: copos posteriores retiradas de plataformas nonopposed.
    • Conformación:
      • (35) Formación de la cara: núcleo formado de nuevo por descamación lateral tras la obtención de una o varias lascas.

¿COMO SE SABE PARA QUÉ FUE USADO UN ÚTIL?

Al trabajar sobre cualquier materia con un útil, se producen alteraciones y deformaciones en la zona de la herramienta que entra en contacto con el material trabajado. Estas deformaciones varíaN en función de diferentes variables primarias:
-       Tiempo que dura la realización del esfuerzo.
-       La fuerza aplicada en una superficie activa, que da lugar a la variable secundaria presión. La zona activa puede tener diversas formas:
o    Puntual: Las aristas activas confluyen en una punta.
o    Bisel: Las aristas activas conforman un bisel (corte oblicuo de un plano sobre el otro)
o    Lineal: La zona activa es un filo.
o    Masiva: La zona activa es una superficie.
-       La dureza del material.
-       La resistencia del material en la dirección del esfuerzo realizado (por compresión, tracción, torsión, cizayadura o sus combinaciones).
-       La temperatura.
-       La fricción o rozamiento dinámico.

htas
"Cajas de herramientas" en diferentes periodos paleolíticos. Roberto Sáez.

Tipología

  • ÚTILES NUCLEARES
    • HENDIDORES (o hendedores) O "PEBBLE TOOLS": Cantos o guijarros preparados por amplia talla, que conservan gran superficie del córtex original. Presentan una arista distal recta.
      • HENDIDORES UNIFACIALES, "CHOPPERS" O "COUPOIRS".
      • HENDIDORES BIFACIALES, "CHOPPING-TOOLS" O "COUPOIRS-BIFACES".
    • BIFACES: La talla se produce por medio del retoque bilateral de ambas caras del riñón, en dirección centrípeta a todo lo largo de su contorno, o bien respetando parte de él quizá para crear o respetar una zona prensil, que de esta forma conserva parte del córtex original.
  • ÚTILES SOBRE LASCAS
    • LASCAS LEVALLOIS. Se diferencian de las no Levallois en que las aristas que facetan la cara dorsal están preparadas en aquéllas antes de su extracción, mientras en las segundas lo están en parte después; además el ángulo de lascado es más recto y el talón facetado, diedro, o al menos recto.
      • LÁMINAS LEVALLOIS: lascas cuya longitud sobrepasa el doble de su anchura.
      • PUNTAS LEVALLOIS: lascas triangulares obtenidas por un solo golpe de percutor sobre un núcleo especialmente preparado.
    • LASCAS NO LEVALLOIS
      • LASCAS: elementos de extracción cuya longitud es inferior a dos veces su anchura. 
      • LÁMINAS: elementos de extracción cuya longitud es igual o mayor a dos veces su anchura. 
      • LAMINITAS: elementos que mantienen las proporciones de la lámina, pero con una longitud inferior a unos 50 mm. 
      • PUNTAS: con dos lados cuidadosamente retocados, aproximadamente simétricos, convergiendo en parte distal formando una punta. Retoque plano o invasor.
    • RAEDERAS o "SIDESCRAPERS" o "RACLOIRS": útil sobre lasca u hoja con retoque continuo (en un lado es simple y sobre los dos, doble). Característico del PM.
      • Raedera transversal: cuando el filo retocado es distal o transversal. Según la morfología del lado retocado: rectas; convexas o cóncavas; simples dobles o transversales.
      • Si el retoque está sobre el lado bulbar: raederas de cara plana.
      • También pueden ser alternas, bifaciales, etc.
    • RASPADORES o "SCRAPERS" o "GRATTOIRS": láminas o lascas con frente curvo que muestran, en una o dos extremidades un retoque continuo no abrupto (simple) que determina un frente más o menos redondeado o parabólico, rara vez rectilíneo y aún más rara vez cóncavo. El retoque del frente de los raspadores está formado por extirpaciones subparalelas, laminares, largas y planas que reciben el nombre de "retoque de raspador". Característico del PS.
      • Un RASPADOR TERMINAL o "ENDSCRAPER" O "GRATTOIR TERMINAL" es una herramienta de hoja estrecha, con un borde de trabajo convexo en uno o ambos extremos.
    • PERFORADORES: láminas o lascas que presentan una o varias puntas rectas, desviadas o incurvadas, netamente despejadas por retoques bilaterales, a veces alternos, que conforman débiles escotaduras.
    • BURILES: son útiles terminados en punta que muestran un ángulo diedro producido voluntariamente mediante la extirpación de pequeñas laminillas llamadas "de golpe de buril".
    • CUCHILLOS: útiles sobre lasca o lámina uno de cuyos bordes está formado por un corte bruto, no retocado, pero que puede mostrar huellas de utilización, y cuyo otro borde es la corteza del núcleo, o un retoque simple o abrupto según los casos.
      • CON DORSO NATURAL: en lugar del retoque aparece una superficie con córtex oponiéndose al filo.
      • CON DORSO: el borde opuesto al corte está trabajado con retoque abrupto     continuo.
    • MUESCAS O ESCOTADURAS Y DENTICULADOS: son útiles muy comunes que aparecen en todos los conjuntos.
      • Muescas (notched): sobre lasca u hoja con muesca sobre uno de sus filos. Las hojas con muescas amplias típicas del auriñaciense se conocen como strangulated blades.
      • Denticulados: con varias de esas muescas adyacentes en un mismo filo. Cada una de las denticulaciones puede hacerse de un solo golpe (Clactoniense) o por retoque continuo.
    • TRUNCADURAS O FRACTURAS RETOCADAS: generalmente sobre lámina o laminita (rara vez sobre lasca) que posee un retoque continuo y abrupto en el extremo distal de la pieza, o en ambos extremos (bitruncadura). También se denomina fractura retocada. 
    • ÚTILES DE DORSO O DE BORDE ABATIDO: Piezas cuya principal característica es que uno de sus filos aparece dominado por un retoque continuo y abrupto, que abate el filo de la pieza. Encontramos lascas, láminas y puntas de borde abatido.
    • PIEZAS FOLIÁCEAS: apariencia de hoja. Retoque plano y cubriente, que adelgaza la pieza e intenta mitigar la curvatura habitual de la lasca o lámina, para convertirla en un plano recto. 
    • MICROLITOS GEOMÉTRICOS: pequeño tamaño y formas geométricas, fabricados con la técnica del microburil.

Tipos de uso

De C. Gutiérrez (1990).
1. Cortar: Presionar con el útil en dirección longitudinal en un solo sentido.
2. Serrar: Id., pero en los dos sentidos.
3. Raer: Presionar con el útil en dirección transversal perpendicularmente al material.
4. Rebajar: Presionar con el útil en dirección transversal de forma oblicua al material en un sentido con ángulo agudo.
5. Cepillar: Presionar con el útil en dirección transversal de forma oblicua al material en un sentido con ángulo recto.
6. Alisar: Presionar con el útil en dirección transversal de forma oblicua al material en los dos sentidos con ángulo agudo.
7. Raspar: Presionar con el útil en dirección transversal de forma oblicua al material en los dos sentidos con ángulo recto.
8. Tajar: Percutir directamente de forma perpendicular al material.
9. Golpear azuela: Percutir directamente de forma oblicua al material en una sola dirección.
10. Tala hacha: Percutir directamente de forma oblicua al material en dos direcciones.
11. Introducir: Percutir de forma indirecta sobre el material.
12. Ranurar longitudinalmente: Burilar aplicando una presión longitudinal.
13. Ranurar transversalmente: Burilar aplicando una presión transversal.
14. Grabar: Presionar con un triedro (útil de tres caras que se unen en una punta) direccionalmente.
15. Perforar: Presionar con un triedro girándolo en un sentido.
16. Horadar: Presionar con un triedro girándolo en ambos sentidos.
17. Taladrar: Percutir con un triedro.

Bibliografía:
Manuel Calvo Trías. Tallando la piedra. Formas, funciones y usos de los útiles prehistóricos. Ariel Prehistoria. 2007.
Merino J. M. (1994): Tipología Lítica. “Munibe (Antropologia-Arkeologia)” suplemento 9, 3ª edición [1ª ed. 1980], Sociedad de Ciencias Aranzadi – Aranzadi Zientzi Elkartea, San Sebastián-Donostia.
Manuel Alcaraz Castaño: Análisis arqueológico de las industrias liticas. Cuadernillo de seguimiento de los seminarios de Arqueologia. Grado de Historia. Área de Prehistoria. Universidad de Alcalá, Curso 2009-2010.